Fuente y foto: Portal de Comunicación de la Junta de CyL
Texto íntegro de la intervención de la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, en su comparecencia ante la Comisión de Hacienda de las Cortes para informar sobre el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad de Castilla y León para 2015, así como una nota de prensa sobre el contenido de esta comparecencia.

Comparecencia ante la Comisión de Hacienda de las Cortes de la Consejera de Agricultura y Ganadería, para informar sobre el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad de Castilla y León para 2015 en lo referente a su Consejería
Señor Presidente, Señoras y Señores Procuradores,
Comparezco junto con mi equipo directivo ante esta Comisión de Hacienda de las Cortes de Castilla y León en calidad de titular de la Consejería de Agricultura y Ganadería, y en representación del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, para dar a conocer a sus Señorías el Proyecto de Presupuestos que el Gobierno de Castilla y León ha elaborado para el ejercicio 2015, tanto para la propia Consejería como para el Instituto Tecnológico Agrario.
Antes de comenzar a presentarles detalladamente el Proyecto de Presupuestos de la Consejería de Agricultura y Ganadería para 2015, permítanme hacer una pequeña referencia a tres iniciativas muy significativas que, en materia de política agraria, hemos desarrollado este año. Y ello porque a través de ellas se va a enmarcar en buena medida la política agroalimentaria de la Junta de Castilla y León en los próximos años y son así también el punto de partida y el marco desde el que hemos diseñado el proyecto de presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería para 2015.
Y estoy hablando de la Ley Agraria de Castilla y León, del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2014-2020 y de “Futura Alimenta 2014-2017. Estrategia Autonómica de Apoyo Integral al Sector Agroalimentario”.
Porque son estos documentos, legislativos o de planificación, los que articulan las directrices que va a desarrollar esta Consejería en materia agraria en los próximos años y, por tanto, los que han servido de base para elaborar estos presupuestos, que permiten llevar a cabo la estrategia prevista y alcanzar sus objetivos.
Y quiero comenzar por la Ley 1/2014, de 19 de marzo, Agraria de Castilla y León, que fue debatida en el pleno del pasado 12 de marzo y aprobada por las Cortes de Castilla y León, con el voto favorable de 83 de los 84 procuradores, y una abstención.
Esta aprobación casi por unanimidad es un hito de gran importancia no solo para el propio sector agrario y agroalimentario, sino para Castilla y León por el propio carácter estratégico de estos sectores en el desarrollo económico de la Comunidad y en la vertebración territorial de sus zonas rurales.
La Ley Agraria constituye una herramienta fundamental para esta política agraria regional, por cuanto dota al sector de un marco normativo estable, moderno, completo y diseñado para facilitar el ejercicio de la actividad agraria y agroalimentaria en condiciones de máxima competitividad.
Y concebida como una herramienta, esta Ley da respuesta a los grandes retos a los que se enfrenta el sector agrario y agroalimentario. Unos retos, que son, entre otros, la necesidad del rejuvenecimiento y la incorporación de la mujer a la actividad agraria; la mejora de la competitividad de las explotaciones, para lo cual se establece un marco de actuación dirigido a optimizar la estructura de las explotaciones y fijar un sistema de apoyos y ayudas proporcional a las necesidades de cada explotación. Y será la consecución de los mismos los que permitirán al sector agrario su pervivencia y crecimiento, y con ello, lo reforzarán como fuente de actividad económica y de empleo.
Otra de las iniciativas fundamentales, y en este caso dentro del ámbito de la programación, es el Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2014-2020, presentado a la Comisión Europea el pasado el 22 de julio, y cuya aprobación, tras el proceso de negociación que se está desarrollando actualmente, está prevista para los primeros meses del próximo año. Quiero destacar que este Programa, dotado con más de 1.800 millones de euros, constituirá el soporte financiero más importante de la política agraria regional de los próximos siete años. La estrategia definida en el mismo permitirá alcanzar los siguientes objetivos:

  • Mejorar la competitividad de las explotaciones agrarias, a través de la incorporación de jóvenes agricultores, la modernización de las explotaciones agrarias, y la mejora y modernización de las infraestructuras de apoyo (concentración parcelaria y regadíos), lo que permitirá dinamizar, rejuvenecer y modernizar el sector agrario y por consiguiente el medio rural en nuestra región.
  • Fomentar un desarrollo territorial equilibrado, mediante la potenciación de las infraestructuras, así como diversificar las actividades económicas llevadas a cabo en las zonas rurales, apoyando a los emprendedores rurales a través de la iniciativa Leader.
  • Promover un uso más eficiente de los recursos naturales, a través de la aplicación de las medidas de agroambiente y clima, agricultura ecológica, zonas con limitaciones naturales y el paquete de medidas forestales.
  • Y por último, pero no por ello menos importante, en el Programa se plantea la innovación como un objetivo transversal que debe colaborar en la creación de valor añadido creando sinergias con los distintos eslabones de la cadena en el complejo agroalimentario, mejorando la conexión entre la investigación, el sector agrario y la agroindustria.

Para la consecución de estos objetivos, el Programa articula su estrategia en 17 medidas y 36 submedidas a las que se destina un presupuesto de 1.823 millones de euros de gasto público cofinanciado por tres administraciones: la Unión Europea, que aporta 969 millones de euros a través del Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER), lo que supone un 53% del total; el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que participa con 157,31 millones de euros, lo que representa un 9% del total; y la Junta de Castilla y León, que financia el 38% restante, lo que supone un montante de 696,55 millones de euros y un incremento del 40% respecto a su contribución en el Programa de Desarrollo Rural del marco 2007-2013.
Finalmente, la tercera iniciativa a la que quiero hacer referencia es a la estrategia “Futura Alimenta Castilla y León 2014-2017. Estrategia Autonómica de Apoyo Integral al Sector Agroalimentario”, aprobado por Acuerdo 56/2014, de 19 de junio de la Junta de Castilla y León.
Esta estrategia es una respuesta integral de la Junta de Castilla y León a las necesidades del sector agroalimentario en esta Comunidad, y establece las líneas de actuación para impulsar el empleo y el autoempleo, para facilitar la financiación de las empresas agroalimentarias y para potenciar la internacionalización de los productos agroalimentarios de Castilla y León.
Estas medidas han sido diseñadas para mejorar la actividad económica y la creación de empleo, y permitirán alcanzar los objetivos fijados, que son:

  • El incremento del importe neto de la cifra de negocios de la facturación de la industria agroalimentaria hasta superar los 11.000 millones de euros.
  • El aumento en un 15% el valor de las exportaciones de esta industria hasta 1.700 millones de euros.
  • Inyectar financiación al sector por importe superior a los 280 millones de euros.

Una vez descritos estos instrumentos que van a marcar las directrices de la política agraria de la Comunidad y el presupuesto que hoy presento, a lo largo de mi exposición iré detallando qué medidas y presupuestos se van a destinar a los mismos en el ejercicio 2015.
Y retomando ya el principal objeto de esta comparecencia, señorías, el pasado 14 de octubre, el Presidente de la Junta de Castilla y León presentó el Proyecto de Presupuestos Generales de la Comunidad para 2015. Respecto a las grandes cifras de este Proyecto de Presupuestos, la primera cifra a destacar es la cifra absoluta de los mismos: 9.920,8 millones de euros, que supone una ligera reducción de 37 millones (-0,37 %) respecto al Presupuesto 2014. Esta cantidad está muy condicionada por el calendario de vencimientos y reposiciones de la deuda pública. Que en 2015, a diferencia del gran crecimiento de 2014, van a reducirse más de un 21 %. En todo caso, conviene recordar también que estas operaciones financieras de mera reposición del endeudamiento vencido son neutrales respecto de la capacidad real de gasto.
Así, y en relación con esta capacidad real de gasto, por parte de las consejerías se van a gestionar 7.466,1 millones de euros, 153 millones de euros adicionales respecto a 2014, el 2,10 % más, que permitirán afianzar los servicios públicos más importantes para los ciudadanos, reforzar las medidas dirigidas a generar puestos de trabajo, consolidar la recuperación de la economía y mejorar la financiación de los municipios.
Este Proyecto de Presupuestos cumple con las tres condiciones impuestas por mandato tanto de la Ley Orgánica de Estabilidad como de la Ley de Estabilidad Autonómica:

  • Se ajusta al objetivo de déficit del 0,7 % del PIB.
  • Cumple también con el límite de deuda del 17 % del PIB.
  • Y es compatible con la llamada “regla de gasto”, al crecer por debajo de la tasa de referencia de la economía nacional, fijada en el 1,3 % de crecimiento del gasto público en 2015.

Señorías, estamos ante un Proyecto de Presupuestos elaborado en un escenario macroeconómico cuyos indicadores están marcando, ya desde el comienzo de 2014, el inicio de una recuperación económica. Las previsiones para 2015 vuelven a mostrar esa mejoría. Hace hoy un año, en la presentación del Proyecto de Presupuestos de la Junta de Castilla y León de 2014, se preveía un crecimiento del PIB en Castilla y León del 0,7 %, y los indicadores que se van conociendo del III trimestre del año adelantan un crecimiento positivo en el conjunto del ejercicio 2014 más intenso del inicialmente previsto y estimado en 1,4 %. En 2015 este crecimiento continúa, e incluso aumenta, previendo una tasa del 2,1 %, ligeramente superior a la media nacional, que se prevé en el 2 %.
Y esta incipiente recuperación económica se está reflejando poco a poco en los indicadores de la tasa de paro y empleo, donde también se observa una leve mejoría en ambas, y es la primera vez desde el comienzo de la crisis en que se está creando empleo neto y a esta creación va a contribuir el proyecto de presupuestos que hoy les presento en el ámbito de las competencias de la Consejería de Agricultura y Ganadería, es decir, convertir este presupuesto a través de las políticas que desarrolla la Consejería en fuente de empleo y de reactivación económica.
Y la participación de la Consejería de Agricultura y Ganadería en este gran objetivo tiene una responsabilidad añadida, puesto que, por un lado, somos la Consejería que presenta un mayor crecimiento respecto al presupuesto 2014, un 12,5 %, lo que permite disponer de un presupuesto sin contar la sección dedicada a la PAC de 540 millones de euros. De los 153 millones en que se incrementa la capacidad real de gasto de todas las Consejerías, 60 millones, es decir, un 40 %, los absorbe esta Consejería. Y por otro, Agricultura y Ganadería es la Consejería que participa en un mayor porcentaje del total de las operaciones de capital, es decir, las destinadas a inversiones y ayudas, de la Junta de Castilla y León. Y esto viene a corroborar el papel estratégico que desempeña el sector agrario y agroalimentario en el desarrollo económico y territorial de Castilla y León y su fortaleza para resistir y encarar la crisis económica de los últimos años. Por ello, y ante un escenario socioeconómico más optimista, estos presupuestos deben servir para impulsar el crecimiento de estos sectores y la creación de empleo.
Permítanme, al igual que en años anteriores, y antes de entrar en un análisis pormenorizado del proyecto de presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería, presentar una breve descripción de la situación del sector en el  último año porque, evidentemente, nuestra estrategia y actuaciones, además de establecer las líneas de trabajo a largo plazo, deben responder a necesidades concretas e inmediatas.
El sector agrario en Castilla y León aportó en 2013 el 5 % del Valor Añadido Bruto Regional, frente al 2,8 % en España y al 1,7 % de la UE-28. Además, en el año 2013, el sector primario fue el único sector en Castilla y León que experimentó una evolución positiva, de manera que fueron la agricultura y la ganadería las únicas que experimentaron un crecimiento del Valor Añadido Bruto del 5 %, frente al decrecimiento de las mismas del 3,3 % en 2012.
Para este año, y según los datos del primer y segundo trimestre del 2014 de las cuentas económicas regionales, se ha registrado una ligera caída interanual del sector agrario del -1,2 % y del -3 % respectivamente, ocasionado por una cosecha de cereales de invierno inferior a la del año pasado. Respecto al resto de los sectores, es de destacar la recuperación del sector de la industria, que presenta un incremento del 4,4 % en el primer trimestre y un 3 % en el segundo, y en este sector es necesario subrayar la aportación de la industria agroalimentaria por ocupar el primer lugar en volumen de negocios de todo el sector industrial regional. Uno de los factores que han producido este crecimiento del sector industrial ha sido la internacionalización del mismo. Como dato, me gustaría resaltar el crecimiento de las exportaciones de la industria agroalimentaria de Castilla y León ya que, el volumen de exportaciones de este primer semestre de 2014, ha sido un 10 % superior al alcanzado en el primer semestre de 2013, duplicando la media de crecimiento nacional.
En relación al empleo en el sector agrario, me gustaría resaltar dos indicadores. Por un lado, el crecimiento de los afiliados a la seguridad social en la actividad agraria en lo que llevamos de año 2014 en Castilla y León, que ha pasado de 58.703 afiliados en el mes de enero, a 66.641 en el mes de septiembre, lo que representa un aumento del 13,5 %.
Por otro, y en cuanto al empleo, cabe destacar que, con los datos del mes de septiembre de 2014, y comparados con los del mismo mes del año 2013, desciende en Castilla y León el paro registrado en el sector agrario en un -6,93 % (-763 personas), mientras que en el conjunto de España se incrementa en +9,98 % (+18.063 personas). En términos interanuales habría que ir hasta noviembre de 2007 para encontrar otro descenso del paro registrado en este sector, siendo Castilla y León la 2ª Comunidad Autónoma en la que interanualmente más desciende el paro en el sector de la agricultura.
En lo referente a la Renta Agraria en Castilla y León en el año 2013, su valor ascendió a 2.779 millones de euros, lo que supone un incremento del 15  % respecto al año anterior motivado, principalmente, por el incremento del valor de la producción agraria, especialmente del sector agrícola. A nivel nacional, el crecimiento de la Renta Agraria fue de un 7 %, lo que supone que Castilla y León duplicó la media nacional.
Si analizamos los principales componentes de la Renta Agraria de Castilla y León observamos, que en el año 2013, la Producción Final Agraria de Castilla y León ascendió a 5.926 millones de euros, un 7 % superior a la del año 2012 y un 8 % superior a la de 2011. En 2013, el peso de la producción vegetal supuso el 50 % mientras que el de la producción ganadera llegó al 44 %, correspondiendo el 6 % restante a servicios y otras producciones.
Analizando la Producción Final Agraria de 2013 por sectores en Castilla y León, se observa que los que mayor valor aportan son el de los cereales, que aportan el 28 % del valor de esta Producción Final Agraria, el porcino que aporta un 15 %, el lácteo, que lo hace con el 10 % y el bovino que contribuye con el 8 % de la Producción Final Agraria. A nivel nacional, este reparto se encuentra liderado por las frutas y hortalizas que suponen el 33 % del valor de la PFA nacional en 2013, seguido del porcino que aporta el 14 %.
En el subsector agrícola, Castilla y León ocupa la primera posición a nivel nacional en cultivos tan destacados como los cereales de invierno (el trigo y la cebada ocupan en Castilla y León el 35 % de la superficie dedicada a estos cultivos en España), maíz grano (28 % de la superficie nacional), la remolacha azucarera (88 % de la superficie nacional) y patata (28 % de la superficie nacional). Otros cultivos, con una superficie inferior pero también relevantes, son los forrajeros, entre los que destacan la alfalfa, el maíz y la veza, algunos cultivos hortícolas como puerro, zanahoria y ajo y el viñedo, que cuenta con 75.000 hectáreas, de las cuales el 86 % se encuentran bajo denominaciones de calidad.
Respecto a la producción ganadera, Castilla y León posee la mayor cabaña ganadera de bovino de España, con 1,2 millones de cabezas y la segunda de ovino con 3,1 millones de cabezas. No menos destacable es el porcino que con 3,3 millones de cabezas ocupamos el tercer puesto por detrás de Cataluña y Aragón. El sector lácteo también es de especial relevancia, ya que Castilla y León es la mayor productora de leche de ovino, con el 68 % de la producción de España, y ocupa la segunda posición en la producción de leche de vaca, con el 13 % de la producción nacional.
Tras esta descripción de las principales características que han marcado este año desde el punto de vista de la agricultura y ganadería, quiero presentarles también un breve repaso de la situación de la industria agroalimentaria, tanto desde el punto de vista de su capacidad para generar actividad y crear empleo en las zonas rurales, como por constituir la vía principal para dotar de valor añadido a las producciones primarias de la Comunidad. Y todo ello teniendo en cuenta que, en conjunto, estos sectores (agrario e industria agroalimentaria) constituyen la principal actividad económica en la mayor parte de las zonas rurales de la Comunidad y aportan cerca del 11 % del total de la riqueza regional.
Desde un punto de vista socioeconómico, la industria agroalimentaria es la principal actividad de la industria manufacturera en Castilla y León, y engloba a 3.073 empresas cuya cifra de negocios en 2012 alcanzó los 10.100 millones de euros, representando el 27,5 % de la cifra de negocios de la industria regional total. Además, se trata de una importante rama industrial por representar el 29,5 % de las ventas netas de producto, el 26,5 % de las inversiones en activos materiales y el 27 % del valor añadido del sector industrial.
En lo que se refiere al empleo, la industria agroalimentaria regional cerraba el año 2012 con 35.691empleados, y en los últimos 12 años (2001-2012) ha experimentado un crecimiento del 21 %, situación muy distinta al empleo en el conjunto de la industria agroalimentaria nacional, que en el mismo periodo presenta un descenso del -3 %. Ese empleo representa el 29,8 % de todo el empleo industrial de Castilla y León.
Este análisis del sector agrario y agroindustrial, permite una vez más afirmar que estos sectores siguen siendo estables y aportando riqueza a la economía regional, tanto en términos económicos como de empleo. No obstante, y tal y como ya he expuesto en el apartado referente a la evolución de la aportación del sector agrario al Valor Añadido Bruto de la región, también hay que reconocer que en el caso de este sector, esta aportación está muy vinculada a las variaciones de la cosecha de cereales de invierno, por lo que algunas de las medidas que van a desarrollar los presupuestos de la Consejería que represento se centran en atenuar esta dependencia.
Señorías, cuando comparecí por primera vez ante ustedes en esta legislatura, en el mes de julio de 2011, me comprometí junto con mi equipo a trabajar con toda nuestra voluntad puesta en contribuir a lo que el Presidente Herrera calificó como la gran prioridad de la legislatura: la recuperación económica y la creación de empleo.
Hoy puedo decir, a la vista de los datos que les acabo de presentar, que la política agraria que estamos desarrollando en nuestra Comunidad, junto con el propio esfuerzo inversor y modernizador de agricultores, ganaderos y empresarios agroalimentarios, está contribuyendo de forma clara a reforzar y situar al sector agrario y su industria de transformación en una situación competitiva, como queda reflejado en la evolución positiva de los indicadores que hemos analizado antes.
Y esa competitividad ha permitido a este sector, en un entorno económico adverso, demostrar su fortaleza y capacidad de resistencia mejor que otros sectores de la economía.
Por ello quiero afirmar que desde la Administración regional vamos a seguir trabajando para poner al servicio del sector agrario y su industria de transformación las herramientas necesarias para garantizar el sostenimiento de la actividad económica que desarrollan los profesionales del campo y la industria agroalimentaria y proyectar su crecimiento y competitividad en los próximos años.
Y así, este proyecto de Presupuestos para 2015 de nuestra Consejería que hoy les presento, y que por primera vez en la legislatura crece significativamente con respecto al de este año 2014, va a seguir centrado y orientado en impulsar el crecimiento y la competitividad del sector agrario y de la industria agroalimentaria, para que crezca su capacidad de creación de riqueza y de empleo.
Señorías, quiero señalar, ya desde este momento de la comparecencia, que este esfuerzo para consolidar la recuperación y conseguir un crecimiento económico sólido y estable, el Gobierno de Castilla y León quiere orientarlo de manera preferente y singular hacia el medio rural de nuestra Comunidad.
Esta apuesta decidida por el medio rural de Castilla y León ya la formuló Juan Vicente Herrera desde que llegó a la Presidencia, y ha supuesto un esfuerzo mantenido y constante de todos sus Gobiernos para atender de forma prioritaria a los habitantes de este medio rural, especialmente significativo durante estos años de crisis. El esfuerzo presupuestario que supone mantener los servicios esenciales en el medio rural, para lo que en 2015 se destinará el 16 % de todo el presupuesto de la Junta de Castilla y León, es una prueba clara de esta apuesta y de esta atención prioritaria.
Pues bien, con este presupuesto que hoy les presento para 2015, la Consejería de Agricultura y Ganadería contribuirá de forma muy relevante a este gran objetivo del Gobierno regional, centrando nuestros esfuerzos en la creación de riqueza y la generación de empleo en el medio rural, y haciendo así de nuestro presupuesto una apuesta por el territorio y una respuesta a los desafíos demográficos.
Las prioridades que nos permitirán conseguir este objetivo son las siguientes:

  • Nuestra prioridad principal es mantener una política de apoyo integral al sector agrario y a la actividad económica en el medio rural. En este aspecto quiero resaltar una vez más, que la política de desarrollo rural de la Junta de Castilla y León tiene un carácter transversal en la que actúan muchas consejerías. Por ello, nuestra actuación tiene un objetivo principal, garantizar a los agricultores y ganaderos que desarrollen su actividad en condiciones de máxima competitividad. Objetivo que tiene un fin claro: fomentar el crecimiento del sector y, por tanto, contribuir a generar actividad económica y creación de empleo en el medio rural.
  • Nuestra segunda prioridad está centrada en la aplicación de la nueva Política Agrícola Común 2014-2020. Como conocen, Señorías, a partir del 1 de enero de 2015 entrará en vigor y comenzará a aplicarse el nuevo modelo de la PAC 2014-2020, tras la reforma en profundidad del sistema aprobada por los nuevos reglamentos europeos de diciembre de 2013. Y ello significa que tendremos un nuevo modelo de ayudas directas con hasta cinco grupos de pagos diferentes. En primer lugar, el componente principal será el pago base. Este se establecerá a partir de una nuevo asignación de derechos; pero además, en España, se ha optado por un modelo regionalizado basado en regiones agronómicas que presentan características productivas semejantes. Este pago base podrá ser complementado por el conocido como greening o pago verde, basado en el cumplimiento de determinadas prácticas o requisitos medioambientales. Otro complemento al pago base es destinado a los jóvenes agricultores. Además, existen las ayudas asociadas a producciones más vulnerables desde el punto de vista agronómico, medioambiental y social; y, por ultimo un régimen simplificado para los pequeños productores.

Este nuevo modelo, en su primer año de aplicación, entrañará, sin duda, la necesidad de un esfuerzo muy importante para la Administración Agraria y para el conjunto de los beneficiarios del mismo, los más de 90.000 perceptores de Castilla y León. En este sentido, nuestras actuaciones se centran en dos aspectos fundamentales. Por una parte, ofrecer la máxima información y divulgación al sector para que pueda conocer en detalle los nuevos cambios normativos y éste pueda tomar sus decisiones de gestión de la explotación con las máximas garantías; y por otra parte, en el ámbito interno, adaptar los procedimientos de gestión y las aplicaciones informáticas con la máxima eficiencia y con un objetivo principal, que no es otro que efectuar los pagos de forma correcta y poder transferir sus importes a los beneficiarios en el menor tiempo posible. Estas ayudas, de incuestionable importancia para la estabilidad de la renta de agricultores y ganaderos, suponen para nuestra Consejería la obligación de garantizar un cumplimiento estricto de la normativa europea y nacional, puesto que como Organismo Pagador tenemos una responsabilidad económica directa frente a los órganos de liquidación de cuentas de la Unión Europea.

  • En el ámbito de la industria agroalimentaria, nuestra prioridad se centra en continuar con el desarrollo de Futura Alimenta, que establece la política de apoyo a la industria agroalimentaria, partiendo de la estrecha vinculación que existe en Castilla y León entre el sector agrario y dicha industria, como responsable de transformar y comercializar una buena parte de nuestra producción primaria y dotarle de un mayor valor añadido, lo que la convierte en la salida natural de las materias primas producidas en Castilla y León.
  • Y finalmente, otra de nuestras prioridades en nuestro presupuesto tiene un marcado carácter horizontal puesto que su ámbito de actuación y resultados deben afectar al resto de las actuaciones que desarrollen las anteriores prioridades, y en este caso me estoy refiriendo a la política de I+D+i.

En el marco de estas grandes prioridades, este Presupuesto también debe garantizar los recursos humanos y materiales necesarios para la gestión de la actividad diaria de la Consejería, en un año de especial trascendencia por las novedades y exigencias que implicará la entrada en vigor de la nueva PAC y la puesta en marcha del nuevo Programa de Desarrollo Rural 2014-2020.
Al igual que en años anteriores, y con el fin de poder atender de la forma más eficiente a las líneas de actuación marcadas, también en 2015 seguiremos dando prioridad a garantizar la cofinanciación de las actuaciones en las que participan otras administraciones; me refiero tanto a las líneas cofinanciadas por los fondos europeos, principalmente a través del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León, así como a las líneas que cuentan con el apoyo de fondos del Estado.
Los recursos asignados en el Proyecto de Presupuestos a la Consejería de Agricultura y Ganadería ascienden a 1.465 millones de euros y representan un crecimiento de 60 millones de euros, es decir un incremento del 4,27 % en relación con el volumen total de los recursos gestionados en 2014. En esta cifra están incluidos los presupuestos de las dos secciones que se describirán a continuación: la sección 31 (ayudas directas de la PAC), con 923.844.069 euros, y la sección 03, la propia Consejería, cuya cuantía a gestionar asciende a 540.674.336 euros, situándonos como la Consejería de mayor crecimiento.
Este presupuesto se presenta en dos secciones:

  • La sección 31 dotada con 923.844.069 euros, correspondientes a las ayudas del primer pilar de la PAC, que se mantiene en los mismos niveles de 2014. Como ya he indicado anteriormente, en esta sección nuestro objetivo continúa siendo mantener el máximo nivel de eficiencia posible en la gestión de estos fondos europeos que, como es bien conocido, nos ha permitido hasta ahora realizar pagos rápidos de los fondos a los beneficiarios de estas ayudas con un elevado nivel de seguridad y control.
  • La sección 03 dotada con 540.674.336 euros, lo que supone un importante aumento del 12,47  % respecto a los recursos de los que hemos dispuesto en 2014.

En este presupuesto también está incluido el del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, que gestionará 164.952.872 euros. Al ser un ente público adscrito a la Consejería, sus  actuaciones están coordinadas e integradas con las del resto de centros directivos, por lo que no me referiré a ellas de forma separada, sino en conjunto con el resto de líneas que integran la política global que desarrolla esta Consejería.
A continuación, les describo las principales características del presupuesto de la sección 03, al que, como he dicho anteriormente, se destinan 540.674.336 euros:

  • Como consecuencia de la aplicación del Plan Económico-Financiero de Equilibrio de Castilla y León, el total de los gastos corrientes (capítulos I, II, III y IV) se ha reducido en un 1,23 % en relación con el presupuesto de 2014, ascendiendo a 123.829.887 euros. Esto supone que en el próximo ejercicio 2015 se continúa con la política de reducción del gasto corriente que llevamos aplicando desde el comienzo de esta legislatura. Por otra parte, en relación con los gastos de personal y para seguir generando ahorros en otros capítulos del presupuesto, seguiremos trabajando, cómo ya venimos haciendo en estos últimos años, en la línea de reasignar funciones desempeñadas por una buena parte del personal de la Consejería, permitiendo una utilización más eficiente de nuestros recursos.
  • Respecto a las operaciones de capital (capítulos VI y VII), es decir, aquella parte del presupuesto dedicado a inversiones directas y ayudas, hay que señalar que alcanzan un importe de 295.211.039 euros, lo que supone destinar 52.929.705 euros más que en 2014 lo que representa un incremento del 21,85 %. Esta asignación nos sitúa como la primera Consejería en la gestión de este tipo de recursos.
  • Las operaciones financieras (capítulos VIII y IX) alcanzan una cuantía de 121.633.410 euros lo que, igualmente, supone destinar 8.574.014 euros más que en 2014 que representa un incremento del 7,58 %. Como ya he explicado en anteriores ocasiones, se trata de una partida muy importante para asegurar la viabilidad y liquidez de la industria agroalimentaria, ante un contexto económico caracterizado por la escasez de crédito para las PYMES lo que, en la práctica venía suponiendo un freno en la evolución de la industria agroalimentaria.

Señorías, y siguiendo el esquema relacionado anteriormente, de las prioridades del proyecto de Presupuestos 2015, procedo a explicar de forma detallada, las actuaciones que nos van a permitir alcanzar nuestros objetivos.
En el ámbito de la prioridad “Política de apoyo integral al sector agrario y a la actividad económica en el medio rural”, nuestra primera línea de actuación seguirá orientada al objetivo de rejuvenecimiento del sector.
El sector agrario de Castilla y León se caracteriza por un alto grado de envejecimiento, según el censo agrario, el 29 % de los titulares de explotaciones tienen más de 65 años y tan sólo el 5 % es menor de 35 años. Este envejecimiento de los titulares de explotaciones agrarias es un problema que se manifiesta en el conjunto de la Unión Europea y no solo en España o en Castilla y León.
Por este motivo, la Consejería de Agricultura y Ganadería lleva manteniendo como prioridad en los últimos años el rejuvenecimiento del sector agrario. Estamos convencidos de que el relevo generacional en el campo, con la incorporación de jóvenes más preparados, se traduce en una mejora de la competitividad de las explotaciones de nuestra Comunidad Autónoma y garantiza el futuro de nuestro sector agrario.
Por ello, este mismo año 2014, a pesar de no estar aprobado el nuevo Programa de Desarrollo Rural 2014 – 2020, hemos publicado una nueva convocatoria de ayudas apoyándonos en un reglamento de transición, para poder satisfacer la demanda del sector, de forma que el favorable ritmo de incorporaciones que se han producido en los últimos años no se vea interrumpido. Se han convocado ayudas por un importe de 40 millones de euros y, ante la gran afluencia de solicitudes, estamos ultimando una ampliación del límite presupuestario por otros 28 millones de euros, lo que hace un total de 68 millones de euros, que es la cantidad necesaria para poder resolver las 1.080 solicitudes de incorporación recibidas, antes de que finalice el año.
Una vez resueltas estas ayudas y unidas a las 3.038 incorporaciones aprobadas entre los años 2007 y 2013, implica que un total de 4.100 jóvenes se incorporarán a la actividad agraria gracias a esta ayuda, siendo la Comunidad Autónoma con mayor demanda y con mayor número de jóvenes incorporados.
En estos Presupuestos, seguimos apostando por la incorporación de jóvenes con carácter prioritario. En este sentido quiero destacar que en 2015, con cargo al presupuesto de la Consejería, los jóvenes agricultores recibirán ayudas por importe global de 20 millones de euros, lo que representa un crecimiento con respecto a 2014 del 185 %.
Este importante crecimiento será posible tanto por el incremento de las ayudas a la primera instalación de jóvenes, como por las nuevas ayudas para jóvenes agricultores del primer pilar de la PAC.
La primera instalación de jóvenes agricultores contará con una partida presupuestaria de 13.095.356 euros, lo que supone un incremento del 85 % con relación al presupuesto de 2014. Además, como novedad, en la convocatoria de ayudas que se hará en el año 2015 se verá incrementado el importe de las ayudas, pudiendo llegar hasta los 70.000 € por joven, de acuerdo con lo establecido en el Programa de Desarrollo Rural 2014 – 2020 y siendo el importe máximo de ayuda permitido por la Unión Europea. Esto es una muestra más del compromiso de la Consejería de Agricultura y Ganadería con el rejuvenecimiento del sector agrario, pues en el anterior periodo de programación, 2007–2013, la cuantía máxima de ayudas directas por joven ascendía a 40.000 €. Además, en el 2015 mantendremos las modalidades de ayuda puestas en marcha en las dos últimas convocatorias; es decir, incorporación de jóvenes en explotaciones agrarias prioritarias, en explotaciones no prioritarias con dedicación de media jornada laboral y explotaciones de titularidad compartida. De esta forma fomentamos el empleo en el medio rural y seguimos impulsando también la titularidad compartida, favoreciendo, fundamentalmente, que las mujeres accedan de una forma legal a la titularidad de la explotación y vean reconocido su trabajo.
Por otro lado, ya desde el próximo ejercicio de 2015, estas políticas de rejuvenecimiento del sector contarán con el apoyo específico establecido para los jóvenes agricultores en el primer pilar de la PAC, en sus ayudas directas. Para ello, el pago base se complementará con un nuevo pago directo a “Jóvenes agricultores” que se hayan instalado recientemente y que podrán percibir un complemento de hasta el veinticinco por ciento del valor medio de los derechos de pago base hasta un máximo de noventa hectáreas. En Castilla y León, y por primera vez en 2015, los jóvenes recibirán por este concepto una cifra estimada de 7 millones de euros.
Señorías, con estas medidas descritas nos hemos marcado como objetivo para el periodo 2014 – 2020 lograr que más de 5.000 jóvenes se incorporen a la actividad agraria, lo que supone incrementar un 67 % los jóvenes incorporados con respecto al Programa de Desarrollo Rural 2007-2013.
Para favorecer el rejuvenecimiento del sector agrario, hemos considerado necesario seguir facilitando el relevo generacional en el campo, por lo que hemos consignado la dotación presupuestaria que permita atender las necesidades de los 1.053 beneficiarios del cese anticipado de la actividad agraria durante el 2015, cuya cuantía asciende a 9.983.334 euros, y que deriva de los compromisos adquiridos en el periodo 2007–2013, pues como sin duda sus Señorías conocen, la Comisión Europea no ha incluido en el nuevo Reglamento de Desarrollo Rural, documento base para elaborar el Programa para el periodo 2014-2020, el cese anticipado como una actividad subvencionable.
Además de la incorporación de jóvenes seguiremos apoyando el esfuerzo inversor de los profesionales del sector agrario, a través de las líneas de ayuda para la modernización de sus explotaciones. El apoyo a las inversiones en explotaciones agrícolas y ganaderas es una medida fundamental para mejorar el rendimiento económico y medioambiental, facilitar la modernización y reestructuración de las mismas y promover la eficiencia de los recursos, lo que nos va a permitir lograr la modernización del sector primario. Para lograr esta modernización es imprescindible apoyar todos los planes de mejora de las explotaciones planteados por los agricultores y ganaderos, cuyo objetivo sea diversificar las producciones en función de las demandas del mercado, reducir los costes de producción, ahorro y eficacia energética, gestión sostenible del agua, incorporación de nuevas tecnologías, incluidas las de informatización y telemática y mejorar las condiciones de vida y trabajo de los agricultores y ganaderos y de los empleados de las explotaciones.
Con estos objetivos se ha diseñado la medida correspondiente recogida en el Programa de Desarrollo Rural 2014–2020, y puedo anticiparles que antes de que acabe este mismo año de 2014 sacaremos una nueva convocatoria de estas ayudas. Hay que señalar, no obstante, que en la convocatoria de incorporación de jóvenes que ya hemos realizado este 2014, a la que anteriormente he aludido, recogimos también la subvención de todos los planes de modernización propuestos por los propios jóvenes, así como aquellos otros planes pendientes de resolución que se habían presentado por parte de los agricultores y ganaderos una vez cerrada la convocatoria específica; es decir, presentados en el periodo inter-convocatorias. Como consecuencia de ello, hemos recibido un total de 1.190 solicitudes, cuya resolución se llevará a cabo antes de finalizar el año 2014.
En los presupuestos de 2015 hemos dotado con 20.070.904 euros la partida destinada a modernización de explotaciones, lo que supone un incremento del 6 % respecto a lo presupuestado en el 2014.
En conclusión, por la importancia estructural de estas actuaciones, las partidas destinadas a incorporación de jóvenes y modernización de explotaciones suman 33.166.260 euros, un 32,31 % más que en el año 2014, y ponen de manifiesto el compromiso de la Junta de Castilla y León con el sector agrario y, particularmente, con los jóvenes como elemento clave de continuación y desarrollo de la actividad agraria en nuestra Comunidad Autónoma.
Otra de las actuaciones que potencian el rejuvenecimiento del sector, pero también su profesionalización y competitividad, es la formación agraria. En la Consejería de Agricultura y Ganadería siempre hemos tenido muy claro que la formación agraria es un elemento básico para la modernización de la agricultura y la ganadería. La cualificación del capital humano del sector primario a través de la formación es garantía de su futuro y competitividad. Por este motivo, dedicamos a esta actividad 1.429.500 euros, cuantía que supone un 24,30 % más que la presupuestada para el año 2014.
Como he venido manifestando en los últimos años, la formación agraria ha tenido una demanda creciente, incrementándose el número de alumnos en el periodo 2007-2014 en un 10,5 %, siendo el número medio de alumnos matriculados en los Centros de Formación Agraria durante los últimos 8 años de 570. Por este motivo, los esfuerzos de la Consejería se centran en asegurar una formación de calidad para estos jóvenes, y es en este apartado donde se concentra la mayor parte del presupuesto de formación. El presupuesto se centra en la realización de inversiones, en infraestructuras y equipos que han dotado a estos centros de los medios adecuados para impartir una formación de calidad, al tiempo que mantenemos íntegra la plantilla de profesores, incluyendo las incorporaciones realizadas los últimos años, quedando de esta forma sobradamente cubiertas todas las necesidades formativas de los ciclos de formación profesional que están impartiendo en todos los centros.
Este presupuesto nos permite recuperar una medida específica que no habíamos podido mantener en los últimos dos años por insuficiencia de recursos y que se dirige a mejorar el nivel de formación de los recursos humanos implicados en actividades agrarias y agroalimentarias, ya que cuanto más alto sea el nivel de formación, mejor podrá ser la productividad laboral y la competitividad de sus explotaciones. Esta medida dirigida a la formación se ha incluido en el Programa de Desarrollo Rural 2014 -2020, por lo que será cofinanciada por el FEADER, y desde la Consejería hemos considerado su inclusión como algo imprescindible para que los profesionales del sector agrario de nuestra región adquieran una mayor cualificación, puedan tomar decisiones oportunas y sean más competitivos, tanto económicamente como medioambientalmente.
Otra actuación muy importante dentro de este apoyo integral al sector y a la actividad económica en el medio rural es la inversión en infraestructuras agrarias. Esta se constituye como un elemento fundamental para el sostenimiento del sector agrario regional. Los constantes cambios, la conveniencia de hacer más atractivo el medio rural, si se quiere evitar su despoblamiento, y la necesaria diversificación de la oferta, pasan obligatoriamente por una modernización de las infraestructuras agrarias.
Las infraestructuras agrarias, a través de la reorganización de la propiedad y de la ejecución de infraestructuras de riego, contribuyen de forma eficaz a mejorar la rentabilidad y la competitividad de las explotaciones, en definitiva a garantizar su permanencia en el futuro, al tiempo que se garantiza la producción agraria regional y el abastecimiento a la industria agroalimentaria con producciones básicas procedentes de la propia región.
La Junta de Castilla y León, ha trabajado de forma continuada en la mejora de las infraestructuras agrarias, actuaciones que arrojan las siguientes cifras: 4.075.931 hectáreas de superficie concentrada y dotada de infraestructuras y 458.686 hectáreas en proceso de concentración.
Los presupuestos del año 2015, en lo que se refiere a las infraestructuras agrarias, incluyen la finalización del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2007-2013 y la puesta en marcha del nuevo Programa 2014-2020.
Las actuaciones previstas en materia de infraestructuras agrarias, se centran fundamentalmente en la ejecución de nuevos regadíos y modernización de los existentes y actuaciones de concentración parcelaria, muchas de ellas vinculadas a procesos de modernización de regadíos.
Estas circunstancias justifican que el presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería, para el año 2015 experimente en este apartado un incremento del 8 %, alcanzando la cifra de 48.022.332 euros. De esta cuantía, 28,77 millones de euros, es decir, casi el 60  % del presupuesto, se destinarán a infraestructuras agrarias vinculadas a la concentración parcelaria, principalmente en zonas de modernización de regadíos y de transformación de nuevos regadíos.
En estas zonas, la ejecución de estas infraestructuras potencia los efectos positivos de las inversiones en infraestructuras de riego, permitiendo un abaratamiento de estas, y lo que es más importante, una renovación completa de las estructuras productivas de las explotaciones agrarias, que permita mejorar de forma clara su competitividad y garantizar su futuro
Las principales actuaciones de la Consejería, van dirigidas a continuar con las obras de infraestructura rural en las zonas de modernización de regadíos del Porma, Canal del Páramo y Páramo Bajo en León, Piña de Campos en Palencia y el canal de Almazán en Soria y en la zona de transformación de regadío de Herrín, Villafrades, Villalón de Campos y Boadilla de Rioseco en Valladolid y Palencia. Además se iniciarán nuevas actuaciones en las zonas del Páramo y Páramo Bajo en León y en la zona de transformación de regadíos sociales del Valdavia. Para todo ello se dedicará un total de 13,13 millones de euros en 2015.
Para las infraestructuras rurales de concentración parcelaria se destinará un total de 15,63 millones de euros, lo que va a permitir continuar o iniciar los trabajos en varias zonas de nuestra Comunidad, entre las que pueden destacarse Cortos en Ávila, Las Celadas y Villahoz en Burgos, Carracedelo-Villadepalos y Santibáñez-Villares-Moral en León, Hontoria de Cerrato en Palencia, Ahigal de los Aceiteros y Cerezal de Peñahorcada en Salamanca, Santiuste de Pedraza en Segovia, Langayo y Villagarcía de Campos en Valladolid y las comarcas de Aliste y Sanabria en Zamora.
El esfuerzo realizado en las actuaciones de modernización de regadíos ha permitido que, en el marco del programa que ahora terminamos, se haya intervenido en 56.209 hectáreas, estando previsto el inicio en el año próximo de otras 3.442 hectáreas, lo que totalizará actuaciones en aproximadamente 60.000 hectáreas de riegos modernizados.
La inversión destinada a modernizaciones de regadío, con una cuantía de 10,01 millones de euros para este ejercicio 2015, permitirá continuar con las obras de modernización en la Cabecera del río Riaza en Burgos, el Canal Alto del Bierzo, Canal del Páramo y Páramo Bajo en León, el Canal del Pisuerga en Palencia y el Canal de Almazán en Soria, e iniciar las obras en las zonas del Canal de Zorita en Salamanca, el sector I del Canal del Páramo en León, y Castronuño y Pollos en Valladolid.
Por otro lado, se está trabajando para iniciar una importante actuación de consolidación de regadíos en la comarca segoviana del Carracillo. Esta actuación, que permitirá consolidar las 3.000 hectáreas de riego existentes en esta zona, es prioritaria para la Consejería de Agricultura y Ganadería. El mantenimiento de los cultivos hortícolas existentes, cuyas producciones están vinculadas a la industria agrolimentaria que se ubica en este entorno rural, hacen que la actividad económica generada y el empleo asociado a estas actividades justifique plenamente nuestros esfuerzos. Así, se está trabajando en la tramitación ambiental de esta actuación, con la intención de iniciar los trabajos tan pronto como estos trámites estén resueltos.
Pero una de las grandes apuestas de la Consejería de Agricultura y Ganadería que puedo anunciar a sus señorías para el próximo ejercicio es la inclusión de actuaciones que permitirán la transformación de nuevos regadíos en las grandes zonas planificadas en Castilla y León.
La apuesta permanente de la Junta de Castilla y León por los nuevos regadíos obedece a las ventajas que presenta frente al secano: genera rentas 4,4 veces superiores; crea el triple de empleo; y garantiza producciones en cantidad y calidad suficientes para abastecer a la industria agroalimentaria. Por las sinergias que genera con la industria agroalimentaria y el sector servicios, constituye una herramienta fundamental de desarrollo del medio rural en nuestra región.
Se inicia en consecuencia un impulso importante para el desarrollo de zonas como la de Payuelos en León o La Armuña en Salamanca, que se potenciarán al estar estas actuaciones incluidas en el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020 de Castilla y León.
En este sentido, es importante destacar que en este nuevo periodo de programación se recupera la posibilidad de financiar actuaciones de nuevos regadíos con cargo al FEADER, a diferencia de lo que ocurrió en el anterior marco 2007-2013. Esto nos va a permitir dar un impulso importante a los nuevos regadíos.
Para ello, el presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería incorpora una partida de 3,1 millones de euros, que se va a destinar fundamentalmente a atender el compromiso adquirido con la Comunidad de Regantes de Payuelos en León y así reanudar las actuaciones de transformación en esta zona, paralizadas desde hace años. Se trata de la mayor zona regable de la región y una de las mayores de España, ubicada en veinticuatro términos municipales de las provincias de León y Valladolid, con más de 11.500 fincas resultantes del proceso de concentración parcelaria, pertenecientes a 7.000 propietarios. Es, sin duda un reto importante, que es preciso acometer sin más demora, para permitir a las explotaciones agrícolas de esta zona usar las infraestructuras hidráulicas prácticamente finalizadas, en las que se han invertido más de 340 millones de euros, y mejorar su productividad y competitividad, garantizando así su futuro. Si se finalizan las actuaciones administrativas que el Ministerio ha de culminar, la Consejería de Agricultura y Ganadería comenzará en el ejercicio 2015 las obras en una zona perteneciente al canal Alto de Payuelos, concretamente en el Área del Cea, lo que permitirá transformar en regadío una superficie de 3.052 hectáreas.
Respecto a la otra gran zona regable pendiente de transformación, la zona de La Armuña en Salamanca, puedo decir a sus señorías que después de mucho tiempo demandando al Ministerio de Agricultura el cumplimiento de sus compromisos, recogidos en el “Plan Nacional de Regadíos 2002-2008”, las obras comenzarán en este ejercicio. Así, la actuación coordinada de ambas administraciones permitirá, que mientras el Ministerio ejecuta las obras de interés general, o primera fase de esta actuación, la Consejería de Agricultura y Ganadería, realice los trabajos para la ejecución de la reconcentración parcelaria de la zona regable demandada por los agricultores de la zona.
El pasado 15 de octubre se ha concluido ya el estudio técnico previo, que es un paso fundamental para estos trabajos de reconcentración parcelaria, que nos comprometemos a tener terminados a principios de 2017, anticipándonos un año a la fecha de finalización prevista por el Ministerio para la primera fase de sus obras. Gracias a este compromiso que adquiere la Junta de Castilla y León, podremos comenzar a ejecutar la red de riego de manera inmediata y mientras el Ministerio aún esté ejecutando sus obras, lo que va a permitir solapar la ejecución por ambas administraciones y garantizar así una entrada en funcionamiento inmediata.
Además se culminarán las obras de transformación de regadíos en la primera fase de las mismas, de la zona del Sector IV del Esla Carrión, que supondrá la transformación de 2.050 hectáreas, a las que se destinarán 2,23 millones de euros.
Con un importe de 3,92 millones de euros se atenderán las actuaciones de apoyo a la ejecución de infraestructuras y otros trabajos que requieren el empleo de medios tecnológicos y técnicos especializados, como los necesarios para el mantenimiento del SIGPAC, actuaciones vinculadas a los controles para las ayudas, el sistema INFORIEGO, cartografía, estudios ambientales de las infraestructuras agrarias y los trabajos de acondicionamiento e implantación de planes de emergencia de presas, dentro de los acuerdos con las Comunidades de Regantes para realizar los trabajos previstos en la normativa sobre seguridad de presas y embalses.
Como parte del apoyo integral al sector agrario, y destinadas también a la mejora de la competitividad de las explotaciones, se mantienen como prioritarias las ayudas destinadas medidas agroambientales dirigidas a compensar las pérdidas de renta de los agricultores y ganaderos como consecuencia de asumir la realización de compromisos en los métodos de producción de sus explotaciones relacionados con la protección y mejora del medio ambiente, del paisaje y sus características, de los recursos naturales, del suelo y de la diversidad genética.
También se incluye el apoyo a las explotaciones localizadas en las zonas con limitaciones productivas cuyo objetivo principal es el mantenimiento de la actividad agraria en zonas con desventajas naturales y por último las ayudas dirigidas al asesoramiento de explotaciones destinadas a mejorar el rendimiento global y comportamiento ambiental de su explotación.
A este conjunto de medidas, cofinanciadas con el Fondo Europeo de Desarrollo Rural, se les consigna en el presupuesto un importe de 62.508.423 euros, cifra prácticamente idéntica a la del ejercicio anterior. A este respecto, quiero destacar que en 2015, nos encontramos en el año final de ejecución de compromisos plurianuales del periodo de programación 2007-2013 y a su vez dispondremos de nuevas actuaciones en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2014-2020. Así, antes de que finalice este año 2014, realizaremos una convocatoria de incorporación a las medidas ligadas al agroambiente y clima y a la agricultura ecológica, recogidas en el Programa 2014-2020, adelantándonos así a la aprobación del mismo.
Con esta nueva convocatoria de compromisos, pretendemos que ya desde el primer año de aplicación del nuevo Programa, puedan beneficiarse de estas ayudas los agricultores y ganaderos dispuestos a realizar y cumplir los requisitos que exijan estas prácticas agroambientales.
La distribución prevista del importe destinado a este conjunto de medidas es la siguiente:

  • 37,1 millones de euros se aplicarán a concluir los pagos de compromisos pendientes de las 11 actuaciones agroambientales incorporadas al Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2007-2013. Se trata de ayudas que tienen como objetivo apoyar el desarrollo sostenible del medio rural y satisfacer la creciente demanda de conservación medioambiental que la sociedad exige, mediante la realización de determinadas prácticas de índole agroambiental. Estas medidas benefician a 8.500 agricultores y ganaderos que aplican en sus explotaciones compromisos agroambientales, destacando de forma especial, los vinculados a las actuaciones de apoyo a los sistemas forrajeros pastables, el pastoreo con ovino y caprino y la agricultura ecológica.
  • Para el apoyo a los agricultores y ganaderos cuyas explotaciones están localizadas en zonas con limitaciones productivas ─agricultura de montaña y otras zonas─ dedicaremos 23,7 millones de euros, apoyo que beneficia, en forma de indemnización compensatoria, a 28.000 agricultores y ganaderos de nuestra región.
  • 1,6 millones de euros se destinarán a las medidas relacionadas con el asesoramiento a las explotaciones, e irán destinados a sufragar los gastos de asesoramiento de 2.200 agricultores y ganaderos en temas relacionados directamente con el cumplimiento de las exigencias de condicionalidad impuestas por la PAC, así como sobre temas de gestión económica y laboral de sus explotaciones.
  • Finalmente, se consigna una partida para afrontar la tercera anualidad del programa de reestructuración de las explotaciones de tabaco de 54.456 euros y otra para la ayuda nacional de los frutos de cáscara de 60.000 euros.

Dentro de los factores que contribuyen a la competitividad del sector agrario, tiene una importancia fundamental el cooperativismo, al que me voy a referir a continuación.
La política agraria europea viene otorgando paulatinamente un mayor protagonismo a las organizaciones de productores, con el fin de que tengan un papel preponderante en la regulación de los mercados en los que operan. En nuestro país, son las cooperativas las que tienen que asumir esta función, pero para ello, el sector cooperativo español y, particularmente las cooperativas de Castilla y León, deberán conseguir una mayor dimensión que garantice la concentración de la oferta y así tener un mayor poder de negociación en la cadena alimentaria.
De acuerdo con este diagnóstico, la recientemente aprobada Ley Agraria de Castilla y León establece como principios básicos de impulso de este sector la puesta en marcha de iniciativas dirigidas a mejorar el dimensionamiento de las cooperativas y favorecer su integración para conseguir estructuras más fuertes y competitivas, objetivos en los que la figura de la entidad asociativa agroalimentaria prioritaria de carácter regional que contempla la propia Ley, debe jugar un papel muy relevante.
Por este motivo, estamos trabajando en estrecha colaboración con el sector cooperativo, en todo lo que afecta a la regulación de las entidades asociativas agroalimentarias prioritarias de carácter regional para disponer de un texto reglamentario en el primer trimestre de 2015, en el que se fijen los criterios que deberá de cumplir una cooperativa para ser reconocida como entidad asociativa agroalimentaria prioritaria de carácter regional. Evidentemente, las cooperativas más significativas de nuestra Comunidad Autónoma podrán ser reconocidas como tales, aunque se establecerán una serie de requisitos y condicionantes que deberán cumplir para lograr acceder a dicho reconocimiento.
Sí que es necesario destacar que el propio reglamento que regulará éstas, dejará abierta la posibilidad para que todas las cooperativas que quieran alcanzar el reconocimiento puedan hacerlo, estableciendo los correspondientes acuerdos con aquellas que ya hayan logrado dicho reconocimiento. De este modo, se pretende fomentar movimientos de concentración cooperativa, fin último perseguido por la Ley Agraria de Castilla y León, tal y como he dicho anteriormente.
Y dicho esto, la principal herramienta de aplicación de apoyo al cooperativismo, es el nuevo Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2014-2020, donde se ha establecido un tratamiento diferenciado para las entidades asociativas agroalimentarias prioritarias de carácter regional. Concretamente son siete las medidas contempladas en dicho Programa en las que se establecen prioridades a la hora de otorgar recursos económicos a estas entidades y a sus socios. De esta manera se persigue también que sean los socios los que, viendo beneficios al alcanzar dicha consideración, empujen a sus respectivos Consejos Rectores a lograr el reconocimiento como entidades asociativas agroalimentarias prioritarias de carácter regional.
Por otro lado, para trabajar en la consecución de los objetivos trazados en el Plan Estratégico del Cooperativismo agrario en el periodo 2012-2015, asignaremos en el año 2015, 200.000 euros a la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (URCACYL).
Por último, como apoyo al sector cooperativo hortofrutícola de la Comunidad destinaremos 700.000 euros al programa de fruta escolar con prioridad de suministro a través de las cooperativas agrarias.
Señorías, uno de los elementos más importantes sobre el que pivotan la viabilidad y competitividad de nuestras explotaciones agrarias es la garantía de la SEGURIDAD ALIMENTARIA. Y es un elemento clave porque en él se conjugan la sanidad de nuestras producciones con la posibilidad de comercializar las mismas de una manera ventajosa y competitiva.
La actual política en materia de seguridad alimentaria llevada a cabo por todas las administraciones públicas viene condicionada por las crisis alimentarias acaecidas durante la década de los años 90 que propiciaron que la Comisión Europea se planteara una revisión radical de toda la normativa existente en ese momento, estableciendo los principios básicos de la legislación alimentaria, que posteriormente se desarrollaron en el conjunto legislativo denominado “Paquete de Higiene”.
Pues bien, en toda esta política para garantizar la seguridad alimentaria la Consejería de Agricultura y Ganadería desempeña un papel muy relevante y en muchas ocasiones no muy conocido, destinando una parte muy importante de recursos humanos, económicos y materiales.
La primera base sobre la que se asienta la seguridad alimentaria es la ejecución de analíticas y controles, tanto a los alimentos y a los piensos que se utilizan para alimentar a los animales destinados al consumo humano, como a los medios de producción de los mismos por la estrecha relación que tienen con los alimentos.
Estos controles y analíticas las ejecutamos a través de 30 Programas específicos y son realizados en su totalidad por los Servicios Veterinarios Oficiales; durante el año 2013 ascendieron a un total de 14.410 controles y con ellos, además de dar cumplimiento a las exigencias de la normativa comunitaria, garantizamos que los alimentos que salen al mercado lo hacen con un alto nivel de seguridad y calidad alimentaria.
Además aumentaremos el número de técnicas acreditadas y pretendemos alcanzar un mayor espectro de residuos analizados y sustancias nocivas detectadas en el Laboratorio Agrario Regional de Burgos, que es el encargado de llevar a cabo la mayor parte de estas analíticas.
La acreditación de las técnicas además de ser un requisito normativo supone un reconocimiento de la capacidad técnica del laboratorio para llevar a cabo esas analíticas y proporciona a toda la sociedad confianza en los resultados emitidos por el laboratorio.
Para todo ello destinaremos una partida presupuestaria que asciende a 545.000 euros, cifra que es un 21 % más elevada que la que hemos destinado a este mismo fin durante este año 2014 y que ha sido de 450.000 euros.
El segundo apoyo sobre el que se asienta la seguridad alimentaria es la trazabilidad de los alimentos. El “Paquete de Higiene” que ya he citado anteriormente establece como obligatorio el cumplimiento y conocimiento de la trazabilidad de cualquier alimento en cualquier fase de su producción hasta que llega a la mesa del consumidor. De este modo ante la aparición de cualquier alerta alimentaria estaremos en situación de detectar precozmente su origen para resolverla y para evitar que se extienda lo más rápidamente posible.
Si nos referimos a la producción primaria de alimentos de origen animal, el principal protagonista de la trazabilidad es la identificación animal y más concretamente la identificación individual de los animales de las especies bovina, ovina y caprina. Esta identificación reviste carácter obligatorio en el territorio de la Unión Europea y nos permite conocer todos los datos concretos de un animal así como los movimientos que ha tenido desde que nació hasta que fue sacrificado.
La Consejería de Agricultura y Ganadería siempre ha adquirido directamente el material de identificación para estas especies para distribuirlo posteriormente a las explotaciones ganaderas, hecho que, además de suponer un ahorro considerable al ganadero, añade garantías fundamentales en lo que a la calidad y a la trazabilidad de los medios de identificación adquiridos se refiere, puesto que las compras del material se supeditan al estricto cumplimiento por parte del fabricante de unos parámetros de calidad mínimos, que aseguran la perdurabilidad de estas marcas una vez colocadas en los animales.
Para el año 2015 mantendremos el mismo sistema y destinaremos a la adquisición del material de identificación 857.446 euros; resalto este matiz porque Castilla y León es la única región de las que cuenta con una importante carga ganadera, que sigue sufragando los gastos al ganadero por material de identificación.
Por último, el tercer apoyo sobre el que se asienta la seguridad alimentaria está relacionado tanto con la sanidad vegetal como con la sanidad animal.
Para garantizar la sanidad de nuestras producciones agrícolas, seguiremos desarrollando los programas de control en materia de sanidad vegetal destinados a la detección de patógenos vegetales.
Para ello contamos con tres laboratorios adscritos a la Consejería de Agricultura y Ganadería que realizan analíticas encaminadas a la detección de Plagas y enfermedades de las producciones agrícolas y por ende, control de la seguridad alimentaria.
Estos tres laboratorios, el Centro Regional de Diagnóstico de Aldearrubia, el Laboratorio de Sanidad Vegetal de Segovia y el Centro de Control de la Patata de Albillos, constituyen centros de referencia que la Administración pone disposición del sector agrícola regional y al que prestan servicio con la realización anual de alrededor de 10.000 analíticas.
Además, paralelamente a los Controles Oficiales de Sanidad Vegetal venimos ejecutando Planes de Contingencia específicos de determinados organismos nocivos como son el Fuego Bacteriano, Bacteriosis y Nematodo de la patata, Langosta o el Gusano Cabezudo.
En este apartado de sanidad vegetal es importante destacar que se seguirá trabajando en la aplicación del Plan Director de Lucha contra Plagas, para el que la inversión prevista asciende a 1.038.188 euros.
En esta materia tiene especial importancia el control poblacional del topillo campesino, que constituye una población endémica en nuestra Comunidad y a la que continuaremos dedicando toda nuestra atención.
Este control seguirá llevándose a cabo a través de una multiplicidad de medidas combinadas, que incluyen la realización de campañas periódicas de prospección y vigilancia para el seguimiento de los posibles incrementos de población y el asesoramiento in situ a los agricultores sobre los métodos que deben utilizar en su actividad para dificultar la implantación y multiplicación del topillo. Entre estas medidas, cabe destacar las actuaciones para el control poblacional del topillo campesino orientadas a evitar cualquier impacto ambiental, a través del empleo de aves rapaces, del que ya estamos conociendo los primeros resultados, y que además nos ha llevado a presentar, en la convocatoria para 2015 de los proyectos europeos LIFE, el proyecto denominado “Hacia un control integrado de las poblaciones de topillo campesino: minimización de los efectos ambientales”. Esta actuación está coordinada por el CSIC y supondrá una inversión plurianual estimada en 836.191 €.
Por otra parte, en 2015 se van a intensificar las labores que ya se están realizando para la prevención, prospección y vigilancia de enfermedades de especial incidencia, tales como la yesca en viñedo o la roya amarilla en trigo.
En el presente ejercicio se ha establecido un sistema de seguimiento y prospección de las enfermedades de la madera en la vid en las trece zonas adscritas a figuras de calidad vinícolas. Este sistema va a permitir durante el año 2015 la evaluación de la incidencia de estas enfermedades en las distintas áreas de nuestra Comunidad y su evolución, con el objetivo de orientar las posibles medidas para su control.
Dada la incidencia de las nuevas razas de roya que han afectado a los cultivos cerealistas de nuestra región, en la campaña 2015 se van a organizar acciones para determinar los productos fitosanitarios más efectivos que permitan el control en nuestras condiciones agroclimáticas y recomendar las variedades de cereal más tolerantes a dicha enfermedad.
Por otro lado, desde la Consejería, y con nuestros propios recursos, se viene desarrollando un plan de control sobre la presencia de sustancias fitosanitarias en los alimentos de origen vegetal; así, en el año 2013 se realizaron un total de 352 inspecciones de campo con su correspondiente toma de muestras dirigidas a detectar la presencia de estos residuos.
No obstante, la nueva legislación que ha entrado en vigor durante estos dos últimos años como consecuencia de la trasposición a España de la Directiva sobre uso sostenible de los productos fitosanitarios supone un paso más en aras de minimizar los riesgos que un uso indiscriminado de estos productos puede ocasionar a la salud pública y al medio ambiente.
Con el fin de facilitar al agricultor el cumplimiento de esta nueva normativa la Consejería de Agricultura y Ganadería está poniendo en marcha  una serie de medidas:
–       Para facilitar el cumplimento de la obligación del agricultor de disponer de un cuaderno de explotación, desde la Consejería de Agricultura y Ganadería hemos elaborado una aplicación informática a través de la cual el productor podrá descargar el cuaderno de explotación desde su propia casa vía Internet.
–       Para que los 50.000 agricultores y los 1.000 distribuidores de productos que están dados de alta en nuestra Comunidad puedan estar en el año 2015 en posesión del carnet de manipulador de productos fitosanitarios, hemos aprobado una regulación específica sobre todos los requisitos que han de cumplir los interesados en impartir los diferentes cursos de capacitación que la nueva legislación exige.
–       Para que los 30.000 equipos de aplicación de productos fitosanitarios que están registrados en nuestra Comunidad puedan someterse a las inspecciones periódicas que exige la nueva normativa, vamos a regular en Castilla y León el sistema de inspecciones al que deberán someterse.
Para poder realizar todas estas actuaciones de control en materia de Sanidad Vegetal destinaremos una partida presupuestaria que asciende a 312.000 euros.
Pero como decía la seguridad alimentaria también está estrechamente relacionada con la SANIDAD ANIMAL. La detección en el ganado de enfermedades compartidas con el hombre supone una labor fundamental de cara a preservar la salud pública.
En este sentido, la Consejería de Agricultura y Ganadería seguirá apostando por la continuidad de la ejecución de controles de enfermedades zoonosicas, es decir, que se transmiten al hombre.
Así, continuaremos con un exhaustivo control de tuberculosis en cabras, que impiden la trasmisión de esta enfermedad al hombre a partir del consumo de productos elaborados con su leche, o de salmonelosis o influenza aviar en avicultura, que permite garantizar la puesta en el mercado de huevos y productos de origen aviar exentos de estas enfermedades.
Señorías, como ya he podido exponer en anteriores comparecencias, la mejora en el estatus sanitario de la cabaña ganadera, es un factor fundamental para la competitividad de nuestras explotaciones.
Hoy día, gracias al trabajo diario de los ganaderos de esta región y de la apuesta decidida de esta Consejería, nuestras explotaciones ganaderas gozan de una sanidad que les permite jugar con ventaja en el comercio de los animales y productos de origen animal y que se ha plasmado en una evidente apertura de mercados exteriores.
Pero esta mejora en el estatus sanitario de la cabaña ganadera tiene también mucha importancia para facilitar el trabajo diario de nuestros ganaderos. En este sentido, la consolidación durante los últimos años de este estatus nos ha permitido adoptar nuevas decisiones sanitarias que vienen a responder a la demandas de nuestro sector ganadero:
–          TUBERCULOSIS BOVINA: mientras que en el año 2013 tuvieron que someterse a más de un chequeo anual 430.183 de los 1.047.616 animales bovinos existentes en Castilla y León, lo que suponía el 41,26 % de la totalidad de la cabaña, en al año 2014 solo han tenido  que someterse a más de un chequeo 43.160 animales bovinos, lo que representa tan solo el 4,12 % del censo.
–          BRUCELOSIS OVINA/CAPRINA: el reconocimiento, el pasado 5 de marzo de 2013, de Castilla y León como región oficialmente indemne de esta enfermedad ha supuesto que, durante este año 2014 solo haya sido necesario muestrear un 5 % del total del censo ganadero. De este modo, de los 2.650.000 animales ovinos existentes en Castilla y León solo se han sometido a las pruebas para el diagnostico de brucelosis ovina un total de 132.000 animales; esta cifra de muestreo será la que se mantendrá en 2015, dado que se ha conseguido una consolidación absoluta del estatus en estas especies.
–          BRUCELOSIS BOVINA: en el año 2013 se sometieron a más de un chequeo anual las explotaciones ganaderas situadas en 23 Unidades Veterinarias de las 103 existentes, mientras que para el año 2014 tan solo han sido 7 las Unidades Veterinarias en las que se ha tenido que practicar más de un chequeo anual.
Estas nuevas decisiones sanitarias que, insisto, han sido posibles gracias a la consolidación durante los últimos años de un estatus sanitario muy positivo, junto con la decisión que adoptamos en 2012 de que los Servicios Veterinarios Oficiales asumieran una buena parte de la ejecución de las Campañas de Saneamiento Ganadero, han permitido un ahorro económico muy importante en el coste del contrato de ejecución de las mismas, pasando de los 8.733.538 euros que costaron en el año 2011, a los 4.260.592 euros que es el precio licitación máximo con el que se ha convocado el último contrato. Quiero recordar que hasta el 2012 la totalidad de las campañas eran ejecutadas por una empresa externa, y en cambio, en 2013, el chequeo del 40 % de las explotaciones de ganado bovino ha sido realizado por parte de los Servicios Oficiales.
Por último, durante el año 2015 afianzaremos el programa sanitario en cunicultura, fundamentalmente para controlar y conocer la evolución de nuevas variantes de enfermedades de lagomorfos, y continuaremos con el programa sanitario de vigilancia epidemiológica en apicultura (pese a haber concluido la cofinanciación europea).
Del mismo modo, seguiremos con nuestros programas de control sobre enfermedades que tienen una gran trascendencia comercial para los distintos sectores como son la Lengua Azul, la Fiebre Aftosa o la Peste Porcina Clásica y Africana.
Señorías, no quiero dejar de referirme en esta comparecencia a otras actuaciones que la Consejería de Agricultura y Ganadería también va a desarrollar para la mejora de la competitividad de nuestras explotaciones.
Si nos referimos específicamente al sector ganadero uno de los factores más importantes para lograr estos objetivos es la MEJORA GENÉTICA de la cabaña ganadera, por lo que vamos a seguir apostando por ella sabiendo la enorme repercusión que tienen los programas de mejora genética en la competitividad de las explotaciones.
Castilla y León cuenta con un centro de referencia para el sector ganadero de la región en lo que a mejora genética se refiere, el Centro de Selección y Reproducción Animal (CENSYRA) situado en Villaquilambre (León) y que la Consejería pone a disposición del sector para realizar, de forma gratuita, una serie de actividades encaminadas a la mejora genética, entre las que destacan la elaboración anual de 110.000 dosis seminales de toros y carneros selectos, el mantenimiento de 670.000 dosis seminales bovinas y 110.000 ovinas depositadas en el Banco de Germoplasma, el análisis anual de 1.000.000 de muestras de leche de las vacas, ovejas y cabras incluidas en los programas de mejora genética y la realización de pruebas de paternidad de los reproductores inscritos en los libros genealógicos. También realiza pruebas de testaje de las razas Parda de Montaña, Alistana-Sanabresa y Sayaguesa y está manteniendo varios rebaños de las razas Avileña Negra Ibérica – Variedad Bociblanca y Sayaguesa, al tratarse de razas en peligro de extinción.
Para el año 2015 destinaremos un total de 185.000 euros para financiar las actividades descritas de este Centro. Este presupuesto es un 23 % superior al destinado en este año 2014, que ha sido de 150.000 euros, básicamente porque a partir del próximo año el CENSYRA incluirá parámetros analíticos nuevos a los animales integrados en control lechero que permitirán al ganadero optimizar la alimentación de los animales.
En otro sentido, sabemos que la aplicación de programas de selección y mejora genética en el ganado ovino ha cosechado grandes resultados en los últimos años, resultados que son especialmente visibles en el ganado ovino de leche que ha experimentado un aumento espectacular del volumen de leche producido por animal y que ronda el 45 %
En Castilla y León, el Centro de Selección y Mejora de Ovino y Caprino de Castilla y León (OVIGEN), es referente nacional en selección y mejora genética de ovino y caprino y en la conservación y protección del patrimonio genético de estas especies ganaderas.
Desde la Consejería de Agricultura y Ganadería hemos venido prestando nuestro apoyo a OVIGEN desde su constitución. En este sentido, como ya adelanté en mi anterior comparecencia ante esta Cámara para exponer el proyecto de presupuestos para el año 2014, el pasado 28 de marzo de 2014 hemos firmado desde la Consejería de Agricultura y Ganadería un Protocolo de Colaboración con OVIGEN destinado a la promoción y desarrollo de la selección genética de las razas ovinas y caprinas y su difusión al sector.
Durante el año 2015 firmaremos Convenios Específicos con OVIGEN en desarrollo de este Protocolo por un importe de 50.000 euros con la intención de que los resultados de los trabajos en selección genética lleguen al mayor número de ganaderos de ovino y caprino de la Comunidad.
En cuanto a competitividad quiero hacer una breve referencia al SECTOR VACUNO DE LECHE, por la situación “especial” que actualmente está viviendo tanto a nivel europeo como autonómico.
El sector vacuno lechero tiene una importancia relevante en Castilla y León, ya que la producción de leche representa aproximadamente el 13 % de la producción española, siendo la segunda Comunidad Autónoma después de Galicia. Actualmente existen 2.047 explotaciones con cuota de producción de leche, que supone una aportación a la Renta Agraria estimada en 240 millones de euros.
La producción láctea tiene una fuerte vinculación al territorio por lo que es un motor de actividad económica en los núcleos rurales y un factor fundamental para fijar su población.
Y digo que este sector está viviendo una situación “especial” porque a los problemas inherentes a la actividad hay que unir la desaparición del régimen de cuotas lácteas el 31 de marzo de 2015 por lo que el sector dejará de estar “intervenido”, generando una situación de incertidumbre en el sector productor, sobre todo para los ganaderos más pequeños o situados en zonas desfavorecidas o de difícil acceso y que están en una situación de desventaja competitiva frente a los grandes productores.
Ante este escenario y con el fin de planificar para el Sector un aterrizaje lo más suave posible en este nuevo marco de producción lechera vamos a articular una serie de medidas que ya hemos incluido en el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020 entre la que destaca la creación de un seguro de rentas que permita al sector productor encarar el futuro con una garantía respecto a la viabilidad económica de su explotación contando para esta medida con 14 millones de euros.
También quiero hacer referencia a un sector como la APICULTURA que, si bien no tiene un peso muy elevado en el conjunto de los sectores ganaderos de la región juega un papel decisivo ya que, por un lado, contribuye a la fijación de la población en el medio rural, al contar con 4.008 explotaciones repartidas por toda la Comunidad en zonas donde el desempeño de otras actividades es complicado; y, por otro, es un sector fundamental para el mantenimiento de la biodiversidad.
Por lo tanto consideramos prioritario mantener el apoyo a esta actividad para tratar de consolidar su profesionalización y alcanzar, así, una mayor modernización del sector.
El montante que destinaremos en el año 2015 para el fomento de la Apicultura será de 1,8 millones de euros
Tampoco me quiero olvidar de otra gran medida que pusimos en marcha 2008 para apoyar al sector ganadero en un momento donde la crisis de precios que atravesó este sector puso en jaque la viabilidad de una buena parte de sus explotaciones.
Como recordarán, la medida en cuestión consistió en establecer una serie de ayudas por parte del Ministerio y de la Consejería de Agricultura y Ganadería para bonificar los intereses de los préstamos que los ganaderos tuvieron que suscribir para poder soportar la crisis de precios y así no tener que abandonar sus explotaciones.
En total, 9.906 ganaderos de nuestra Comunidad Autónoma se acogieron a estas ayudas lo que les permitió disponer de un circulante por un montante total de 196.324.850 euros.
En el próximo año 2015 destinaremos 1.228.062,86 euros para pagar los intereses bonificados correspondientes este año.
Señorías, como ya anuncié el pasado año en mi Comparecencia para explicar los presupuestos del año 2014, en este año hemos recuperado el apoyo de la Consejería de Agricultura y Ganadería a la suscripción de seguros agrícolas convencidos como estamos de que son una herramienta imprescindible para garantizar la viabilidad de las explotaciones cuando se producen situaciones no previstas.
De hecho, el pasado día 29 de septiembre hemos publicado la Orden que establece las bases para la concesión de las ayudas a la suscripción de pólizas de seguro que cubran daños producidos en las producciones agrícolas de cultivos herbáceos extensivos, cultivos hortícolas, cultivos frutícolas, cereza, uva de vinificación y remolacha en las explotaciones agrarias de Castilla y León.
También mantendremos nuestra ayuda a los ganaderos subvencionando parte de los costes que tienen que afrontar por la retirada y la destrucción de los cadáveres de sus explotaciones.
Para estas medidas tenemos previstos 2.500.000 euros en el presupuesto de 2015.
Continuaremos también durante 2015 con un programa esencial para el apoyo a la competitividad de uno de nuestros sectores agrícolas más emblemáticos: los planes de reestructuración y reconversión de viñedo.
El sector del vino tiene un peso específico importante dentro de la Producción Final Agraria de nuestra Comunidad a la que ha aportado durante el año 2013 un total de 190 millones de euros.
En este sentido hay que destacar el esfuerzo y profesionalización del sector como demuestra el dato de que en los últimos 15 años en Castilla y León se ha reestructurado el 24 % de la superficie de viñedo regional contando para ello con una ayuda pública de 90,6 millones de euros.
Para la campaña vitícola 2014/2015 la ayuda inicial para estos Planes está dotada con un presupuesto de 2.250.000 euros.
Por último, dentro del gran objetivo de la creación de actividad económica y empleo, una política esencial desarrollada por la Consejería de Agricultura y Ganadería es la destinada a favorecer y potenciar la diversificación económica y la actividad en las zonas rurales.
En este sentido, una de las prioridades de esta Consejería es la de atraer, en la medida de lo posible, nuevos proyectos de inversión en el medio rural, consiguiendo así la dinamización del mismo y la llegada de nuevos servicios que contribuyan a que estos territorios resulten atractivos tanto para sus habitantes, fijando población, como para posibles nuevos pobladores. Y es aquí, precisamente, donde los Grupos de Acción Local adquieren una especial importancia.
Como saben, en el periodo de programación 2007/2013, actualmente en su fase final de ejecución, en nuestra Comunidad se encuentran aplicando sus estrategias de desarrollo local un total de 44 Grupos, abarcando la totalidad de las zonas rurales de la misma.
Hasta el momento, estos 44 Grupos han firmado 4.000 contratos de ayudas con promotores públicos y privados de proyectos en el medio rural a través de los cuales se prevé alcanzar un volumen de inversión de 290.000.000 euros con una aportación pública de 160.000.000 de euros. De estos, un 60 % son proyectos que mejoran las condiciones de vida de los habitantes de estas zonas; estamos hablando de equipamientos municipales, de centros de servicios para la población, rehabilitaciones del patrimonio histórico, etc. El resto, es decir, el 40 % del total, son proyectos que a finales del año 2015 habrán creado un total de 1.500 nuevos empleos en el medio rural.
No obstante, la propia dinámica de aplicación de este tipo de intervenciones hace que sus actuaciones se desarrollen más lentamente que el resto de las medidas que forman parte del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León 2007/2013, por lo que en estos momentos, aunque todos los Grupos tienen comprometidos en proyectos la totalidad del presupuesto que se les asignó un su día, sus niveles de ejecución se encuentran por debajo de la media del citado Programa.
Consciente de esta circunstancia, quiero destacar el esfuerzo que ha tenido que hacer esta Consejería para que, dentro de los presupuestos del año 2015, se incluya una partida de 63.498.148 euros con el fin de cubrir todas las necesidades de fondos públicos que tienen los Grupos para poder llevar a buen fin sus actuaciones y que triplica las dotaciones presupuestarias que para este tipo de actuaciones se han venido contemplando en años anteriores.
En esta misma línea de diversificación económica del medio rural en Castilla y León, seguiremos trabajando de forma coordinada con la Consejería de Economía y Empleo en el proyecto ADE Rural, que se ha convertido ya en una herramienta que, enmarcada en el conjunto de políticas para la competitividad, contribuye de forma importante al desarrollo económico del medio rural.
En este año 2014, ADE Rural ha abierto sus puertas, a través de las “Oficinas del Emprendedor” situadas en las 52 Secciones Agrarias Comarcales de las que dispone actualmente la Consejería de Agricultura y Ganadería, prestando a los emprendedores rurales un servicio de asesoramiento y tutorización personalizado, para orientar sus iniciativas e inversiones y convertirlas en proyectos rentables y con futuro.
También se han puesto en marcha dos líneas específicas de financiación, ambas en condiciones financieras muy ventajosas: Una línea de micro-créditos para nuevos proyectos emprendedores, de hasta 50.000 euros; y una línea de préstamos de hasta 150.000 euros para inversiones y circulantes de empresas ya establecidas en el medio rural.
Todo ello nos ha permitido atender a 555 proyectos presentados, de los que 252 entran en el ámbito del sector agrario y agroalimentario; a dichos proyectos se les ha concedido financiación por un importe global de 2,5 euros.
Para el año 2015, puedo anunciarles dos novedades:
Por un lado, ADE Capital Rural propiciará la participación en el capital tanto de nuevas empresas como de las ya existentes en el entorno rural, así como el otorgamiento de préstamos participativos a las mismas fortaleciendo de esta manera sus recursos propios y propiciando su crecimiento.
Y desde la Consejería de Agricultura y Ganadería se pondrá en marcha una línea específica de financiación para proyectos de inversión en el medio rural, por un importe global de 25 millones de euros. Esta línea permitirá atender proyectos de pequeña dimensión, que conlleven una inversión de entre 50.000 y 200.000 euros. Además de proyectos en el sector agroalimentario tradicional, podrán acogerse a esta línea proyectos innovadores, basados en cultivos o producciones ganaderas, que permitan la comercialización directa al consumidor con un pequeño proceso transformador. Apoyaremos proyectos novedosos que constituyan una apuesta en Castilla y León.
La correcta puesta en marcha y aplicación de la nueva PAC 2014-2020 con los criterios de eficiencia y máxima seguridad en el cumplimiento de la normativa, seguirá constituyendo una prioridad entre nuestras actuaciones.
Por ello, voy a referirme a nuestra prioridad y por lo tanto compromiso de llevar a cabo una gestión eficaz de las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC). Unas ayudas que mantienen el mismo importe que en el ejercicio 2014, es decir 923.844.069 euros, y que constituye el 9,28 % del presupuesto total de la Junta de Castilla y León y el 37,1 % del presupuesto destinado a transferencias corrientes.
Como conocen, el próximo año 2015 se aplicará de lleno el nuevo régimen de pagos directos de la reforma de la PAC 2014-2020 aprobada en diciembre de 2013 con los reglamentos del Consejo y del Parlamento, cuyos textos se han completado con la aprobación de los actos de ejecución y desarrollo aprobados por la Comisión en los meses de verano.
Actualmente, estamos a la espera de la publicación de la normativa nacional a través de Reales Decretos, en los que las Comunidades Autónomas hemos venido trabajando con el Ministerio a lo largo de todo este año 2014 y que actualmente están en la fase de informe del Consejo de Estado, estando prevista su aprobación definitiva, el próximo mes de diciembre.
Por tanto a partir de 2015, tendremos un nuevo esquema de pagos directos a los agricultores y ganaderos, basados principalmente en pagos por unidad de superficie y por ello en el proyecto de presupuestos de la sección 31 se han modificado la denominación y estructura de los distintos conceptos para adaptarlos a la nueva reforma de acuerdo a los siguientes epígrafes e importes:

  • 776.844.069 euros se destinaran al Régimen de Pago Base y pagos relacionados: En este epígrafe el componente principal será el “Pago Básico” que sustituirá el actual sistema de derechos de pago único, y que se establecerá tomando como referencia nuevos derechos de pago que se asignen a los agricultores y ganaderos en 2015, bajo el modelo de regiones agronómicas. Este pago principal, se complementa con un nuevo pago por prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medioambiente, conocido como “Pago Verde”, que se introduce, en línea con los nuevos retos ligados a la mejora del comportamiento medioambiental del sector agrario y a la prevención del cambio climático con el cumplimiento de prácticas de carácter anual, tales como la diversificación de cultivos, el mantenimiento de pastos permanentes y contar con superficies de interés ecológico en las explotaciones.

Además hay que considerar, como ya anticipé al describir nuestro apoyo al rejuvenecimiento del sector, que el pago base tendrá como complemento un nuevo pago directo a “Jóvenes agricultores” que se hayan instalado recientemente y que podrán percibir un complemento de hasta el veinticinco por ciento del valor medio de los derechos de pago base hasta un máximo de noventa hectáreas. Como ya dije antes, esto supone que en 2015 los jóvenes agricultores y ganaderos de Castilla y León van a recibir por este concepto 7 millones de euros.

  • 132.000.000 euros se destinarán a ayudas asociadas: En este epígrafe se incluyen nuevas ayudas asociadas a determinadas producciones que afronten dificultades y que sean especialmente importantes por motivos económicos, sociales o medioambientales.

Especialmente irán destinadas a los sectores ganaderos del vacuno de carne y de leche, y también al ovino-caprino, y en menor medida a sectores agrícolas como el cultivo de la remolacha, el programa de apoyo a los cultivos proteicos, ayudas a las legumbres de calidad y a los frutos de cáscara.

  • 9.000.000 euros se destinarán al Régimen de pequeños agricultores: La reforma incluye que con carácter obligatorio se debe establecer un régimen simplificado de apoyo a los pequeños productores que serán aquellos cuyo importe total del conjunto de los nuevos pagos directos no supere 1.250 euros.
  • Por último 6.000.000 de euros se reservan a actuaciones relacionadas con intervenciones en los mercados: en este epígrafe se contemplan ayudas diferentes a los pagos directos pero también financiadas con el FEAGA, como pueden ser las medidas de reestructuración y reconversión de viñedos, la promoción vinícola en terceros países, ayudas a los programas operativos de frutas y hortalizas, entre otras.

En todo caso, nuestra responsabilidad es realizar, a través del Organismo Pagador de Castilla y León, una gestión eficiente para conseguir transferir los fondos en el menor tiempo posible a los agricultores y ganaderos, como ya hemos demostrado en campañas anteriores.
Un ejemplo de ello, una vez más y por sexto año consecutivo es la concesión de los anticipos al régimen de pago único el primer día hábil del ejercicio, el 16 de octubre de cada año.
Es importante señalar en este sentido que ya en este año 2014 a este anticipo se le aplica  un Reglamento de transición 1310/2013, de tal manera que es posible concederlos y pagarlos sin autorización previa por parte de la Comisión. En Castilla y León estamos preparados para ello y se han tramitado con normalidad, y puedo garantizarles que estaremos en condiciones de hacerlo de nuevo en 2015, a pesar de los numerosos cambios que debemos realizar en nuestro sistema de gestión para adaptar, en especial los sistemas informáticos, a los nuevos cambios en el esquema de pagos directos.
Como saben, pues ha sido objeto de debate y consenso en esta misma Cámara, Castilla y León ha participado activamente en el proceso de definición de la aplicación en España de la reforma desde sus inicios, y así quiero destacar como referencia el documento de Posición Común suscrito por el Gobierno Regional con todas las Organizaciones Profesionales Agrarias representativas en Castilla y León y la Unión Regional de Cooperativas, que fue objeto de revisión y adaptación en un nuevo acuerdo suscrito con el sector el día 23 de julio de 2013, referido al concepto de Agricultor Activo y Actividad Agraria.
Desde el primer momento, en esta Comunidad Autónoma, la administración regional y el conjunto de los representantes del sector (OPAS y Cooperativas) considerábamos que los nuevos pagos directos del primer pilar de la PAC deben destinarse a las explotaciones agrarias verdaderamente profesionales y puesto que la nueva PAC posibilitaba una mejor orientación de las ayudas, es una oportunidad que se debía aprovechar para garantizar que los pagos se concedieran a aquellos que generaran una actividad real en el ámbito agrario. Por ello, creo que es justo atribuirnos el logro de haber incorporado nuevos requisitos a los futuros beneficiarios, dirigidos siempre en la búsqueda de un sector más profesionalizado.
Igualmente, en el proceso de definición del modelo de aplicación, desde Castilla y León hemos impulsado aspectos relevantes que influirán de forma determinante en los pagos directos que recibirán los agricultores y ganaderos a partir de 2015, como son:

  • La apuesta por el modelo de regiones agronómicas para la concesión de los nuevos derechos de pago base, de forma que se minimicen los trasvases entre territorios, sectores y agricultores a las que nos hubiera llevado un modelo de tarifa plana.
  • Unas exigencias medioambientales razonables cuyo cumplimiento para percibir el pago por el componente verde sea posible sin lastrar la productividad de las explotaciones agrarias.
  • Un mayor impulso al rejuvenecimiento del sector.
  • Y el establecimiento de un volumen de ayudas asociadas adecuado, para atender y preservar a los sectores productivos peor identificados con el modelo general de la reforma, como era el caso de la ganadería intensiva, así como para determinados sectores agrícolas importantes desde el punto de vista social y medioambiental como son la remolacha y los cultivos que aporten proteína vegetal para la alimentación animal.

Quiero destacar, de forma especial, la importancia de mantener un presupuesto estable en los fondos relacionados con la PAC, fruto del esfuerzo realizado por el gobierno de la nación en las negociaciones del Marco Financiero Plurianual 2014-2020, cuyo resultado fue muy positivo ya que nuestro país seguirá recibiendo durante los próximos siete años más fondos de los que aporta, es decir, seguiremos siendo receptores netos. La existencia de un marco financiero estable para la financiación de la Politica Agraria, hasta al menos 2020, en niveles como los actuales, permitirá que el sector agrario pueda recibir en el nuevo periodo 2014-2020, cerca de 7.500 millones de euros de fondos europeos.
Para Castilla y León, en la actual coyuntura, mantener la dotación asignada responde al esfuerzo de llevar a cabo una gestión eficaz de estos fondos. Vuelvo a recordarles, que Castilla y León es la segunda perceptora en cuantía de fondos tras Andalucía, pero en lo referente a la eficacia en su gestión, reafirmo que esta Comunidad siempre ha mantenido una posición de liderazgo donde se ha valorado especialmente la agilidad y prontitud en los pagos a los beneficiarios, así como una nota destacada en su sistema de tramitación electrónica y de simplificación administrativa.
También, como antes citaba, la administración regional necesitará realizar numerosas adaptaciones en los sistemas de gestión de las ayudas. Por ello  ya en estos meses que restan de 2014 y primer trimestre de 2015, tenemos previsto incrementar las tareas de divulgación, celebración de reuniones técnicas con los responsables territoriales para analizar a fondo los nuevos requisitos y condicionantes de las ayudas, todo ello con el objetivo de facilitar el máximo contenido de la reforma a los agricultores y ganaderos y que la información pueda llegar a todas las explotaciones utilizando para ello la red de oficinas comarcales de la Consejería.
Un esfuerzo y una eficaz gestión de estos fondos, que se refleja en la propia estructura orgánica de la Consejería y de su Organismo Pagador, que con una actuación coordinada y una gestión administrativa moderna e innovadora permite tramitar cerca de 90.000 expedientes de ayudas PAC, que comprenden más de 200.000 actuaciones o trámites distintos, y diferentes controles de campo en un número de 15.000 actas que afectan a más de 9.000 explotaciones, en un tiempo record.
La tramitación de este enorme número de expedientes obliga a una gestión informatizada utilizando las tecnologías más avanzadas, en aras de la eficacia y a prestar el mejor servicio al agricultor y ganadero, lo que a su vez debe conjugarse con la necesidad de garantizar un cumplimiento estricto de la normativa europea y nacional que regula la gestión de estos fondos, puesto que tenemos una responsabilidad económica directa frente a los órganos de liquidación de cuentas de la Unión Europea.
También me gustaría destacar que esta aplicación y gestión de la PAC, y de los cerca de 90.000 expedientes que se tramitan anualmente, supone un gran esfuerzo económico, que se asume íntegramente con fondos de nuestra Comunidad. La autorización con la que cuenta nuestra Consejería, como Organismo Pagador, para la gestión de fondos europeos, implica la obligación de someternos a exigentes procedimientos y de realizar numerosos controles para la verificación de los derechos del beneficiario y la legalidad de los pagos autorizados. Hablamos de controles administrativos, controles sobre el terreno, controles a posteriori del propio pago, así como controles efectuados por el servicio de auditoría interna o por el organismo de certificación.
A este respecto, las normas europeas obligan a guardar la debida proporción entre el volumen de pagos que se autorizan y los recursos humanos y materiales destinados a estas actividades de control. Las autoridades europeas verifican anualmente que se mantiene esta proporción, y la garantía que ella conlleva, pues estamos obligados a remitir dicha información antes del 30 de octubre de cada año. Puedo pues asegurarles que en el año 2015 el coste de la gestión de los expedientes y controles ascenderá a una cifra cercana a los 38 millones de euros.
Pero además de estos recursos humanos y materiales que destinamos a la gestión de estas ayudas y cuyo coste sufragamos con fondos propios de la administración de Castilla y León, también tenemos que realizar un esfuerzo presupuestario, al igual que en anteriores anualidades, que nos permita cumplir las exigencias de Bruselas para acceder a estos fondos de la PAC, destinando a tal fin 2.330.750 euros en los presupuestos de 2015, lo que permitirá mantener un adecuado nivel de calidad de los sistemas y aplicaciones informáticas, y continuar con el esfuerzo innovador que estamos realizando en este campo para implantar la administración electrónica.
En total, destinaremos aproximadamente 41 millones de euros de recursos propios para la gestión de las ayudas de la Política Agrícola Común, en el conjunto de Europa este coste se estima en 4.000 millones de euros anuales.
En este sentido, quiero poner en valor el esfuerzo realizado para una gestión eficaz y puntera, basada en un desarrollo propio de las aplicaciones informáticas. En el nuevo marco 2014-2020, seremos una de las tres únicas Comunidades autónomas que mantendrán en España una aplicación informática propia.
En Castilla y León, gracias a un importante y mantenido esfuerzo inversor, que en los últimos diez años completos asciende a 23,5 millones de euros, el Organismo Pagador siempre ha dispuesto de un Sistema Informático muy eficaz; hasta el punto de que ya en el año 2000, en el único estudio comparativo de los Sistemas de Información de los Organismos Pagadores de toda la Unión Europea, el sistema de Castilla y León fue considerado el mejor del Estado español y uno de los mejores de toda la Unión Europea.
Debe señalarse también que la eficacia y la permanente adaptación de nuestro Sistema permite, con respecto a lo que es administración electrónica, que el Organismo Pagador de Castilla y León reciba actualmente en torno al 98 % de las solicitudes mediante teletramitación, umbral que es muy difícil superar.
La apuesta de Castilla y León por continuar con un sistema propio, con estos mismos parámetros de calidad, supondrá un importante esfuerzo presupuestario y técnico adicional en 2015.
En 2015, todo nuestro apoyo a la industria agroalimentaria estará basado en el desarrollo y aplicación plena de Futura Alimenta, pues no en vano esta estrategia se ha diseñado para impulsar el crecimiento y la competitividad de un sector que ha demostrado ser una de las bases sobre las que asentar un crecimiento económico sólido y estable en Castilla y León, y motor de la creación de empleo.
Para ello, Futura Alimenta prevé apoyar a la industria agroalimentaria mediante actuaciones en materia de financiación empresarial, promoción y comercialización, internacionalización e I+D+i agroalimentario.
Señorías, la industria agroalimentaria como bien saben es un sector muy importante para la región, que engloba a 3.073 empresas y cuya cifra de negocios en 2012 alcanzó los 10.100 millones de euros, lo que supone el 27,5 % de la cifra de negocio de todo el sector industrial regional, dando empleo directo a más de 35.600 personas, lo que supone el 10 % nacional.
Este sector goza de una gran proyección internacional y simultáneamente es motor de un desarrollo territorial más equilibrado al generar empleos competitivos y sostenibles vinculados al medio rural.
Con el fin de satisfacer las necesidades de internacionalización, alcanzar la excelencia y adaptarse a las nuevas preferencias de consumo, estas empresas realizan un esfuerzo constante en innovación y desarrollo.
La Junta de Castilla y León, siendo consciente de las especiales dificultades de financiación que atraviesa el sector empresarial, apoya de forma decidida al sector agroalimentario a través de convocatorias anuales de préstamos, realizadas por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León desde 2010 hasta la actualidad.
Durante los ejercicios 2010 a 2012, se concedieron préstamos para realizar inversiones, refinanciar deuda, pagar a proveedores e inyectar circulante a un total de 100 empresas con dificultades para acceder a financiación. Este importante apoyo, en un momento en el que resultaba insuficiente la participación del sector financiero en los proyectos de desarrollo empresarial, facilitó crédito por un total de 94.493.374,76 euros, permitiendo consolidar 4.135 puestos de trabajo en el sector agroalimentario.
La Comunidad de Castilla y León, dada la persistencia de escasez crediticia para atender las necesidades de las empresas, ha conseguido del Banco Europeo de Inversiones financiación en los ejercicios 2013 y 2014 por importe de 150 millones de euros en condiciones preferentes en cuanto a plazos y tipos de interés.
Estas líneas de préstamos pretenden proveer de capital a las empresas de la industria agroalimentaria de Castilla y León para mejorar su financiación y crecimiento, con actuaciones dirigidas a potenciar el tejido industrial asociado al sector agrario. Así, se han impulsado proyectos de inversión promovidos por pequeñas y medianas empresas, resultando beneficiarias desde el año pasado hasta la fecha 37 empresas, por un importe total de 124.569.133 euros.
Esta financiación en condiciones preferentes ha permitido mantener 5.521 puestos de trabajo y generar otros 490, a los que se añadirán las nuevas concesiones que se realicen hasta el 31 de diciembre de 2014.
En lo que se refiere a 2015, la Junta de Castilla y León seguirá prestando este apoyo a la financiación del sector agroalimentario, destinando para ello 100 millones de euros a las líneas de ayudas reembolsables a las industrias agroalimentarias.
Ya he puesto de manifiesto ante sus Señorías la enorme importancia que tiene la industria agroalimentaria para nuestra Comunidad y su posición de liderazgo dentro del tejido industrial de la región, tanto en ventas como en empleo, así como su enorme incidencia en la economía regional.
Por tal motivo, y encuadrada dentro del Eje I de la Estrategia Futura Alimenta: Fomento del empleo y autoempleo, en el 2015 comenzaremos a desarrollar la medida de apoyo a las empresas mediante incentivos a la inversión generadores de empleo.
Para ello, estamos preparando una convocatoria de ayudas directas, que se publicará antes de finalizar este año 2014, anticipándonos, también en esta medida, a la aprobación del nuevo Programa de Desarrollo Rural. Estas ayudas irán destinadas únicamente a aquellos proyectos de inversión que generen empleo neto, o bien a aquellos proyectos de especial interés o pertenecientes a sectores considerados estratégicos con el compromiso de mantenimiento del empleo. El importe de la ayuda percibida dependerá de la acreditación del empleo creado, discriminando de forma positiva, dentro de los límites legales, el empleo creado por inversiones en los municipios con menor número de habitantes, para lo cual se aplicará un factor de población que se traducirá en un mayor porcentaje de subvención para las inversiones que se ubiquen en dichos municipios.  Con esta priorización queremos fomentar al mismo tiempo la generación de empleo en las zonas rurales de la Comunidad.
Además de este mecanismo de ayudas directas, y como novedad del Programa de Desarrollo Rural, crearemos un instrumento financiero para conceder ayudas reembolsables que contará con financiación de fondos europeos y por ello, en condiciones muy ventajosas.
En el año 2015, y como ayudas directas para estas medidas de apoyo a la inversión productiva del sector agroalimentario hemos destinado una partida de 29.453.116 euros, un 3 % más de lo consignado en el 2014.
Señorías, quiero centrarme ahora en un elemento característico de la política agraria de Castilla y León en los últimos años, que ha contribuido sin duda a facilitar la comercialización de nuestras producciones y a darlas mayor valor añadido: la clara apuesta en nuestra Comunidad por la calidad diferenciada de los productos agroalimentarios. En este sentido, conviene subrayar que la Ley Agraria de Castilla y León, establece, por primera vez, un marco normativo autonómico para las figuras agroalimentarias de calidad diferenciada de Castilla y León, entre las que se encuentra la marca “Tierra de Sabor”.
Actualmente, Castilla y León cuenta con sesenta y una (61) figuras agroalimentarias de calidad diferenciada, lo que nos sitúa como referente a nivel nacional; nuestra región cuenta con más productos protegidos que muchos países europeos.
Aún así, dado el amplio catálogo y diversidad de nuestras producciones agroalimentarias y el buen hacer de los profesionales del sector, resulta conveniente continuar dedicando los esfuerzos y recursos que sean necesarios, para el reconocimiento de nuevos productos amparados bajo este tipo de figuras, conscientes de la importancia que tienen en la puesta en valor de las producciones, en el desarrollo rural y en la fijación de la población en el medio.
Esta apuesta por la calidad diferenciada de las producciones agroalimentarias de la Comunidad queda plasmada en los 925.000 euros, destinados al apoyo de los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas, de las Indicaciones Geográficas Protegidas y Asociaciones Titulares de marcas de calidad alimentaria, para el desarrollo de sus funciones de gestión y promoción.
Por último, como parte fundamental de la protección de las producciones de calidad diferenciada y para preservar los estándares máximos de calidad, se continuará ejecutando el programa de control integrado de la calidad diferenciada que conlleva la realización de más de mil actuaciones de control anuales entre inspecciones a operadores, consejos reguladores y organismos de control, así como campañas específicas de control en punto de venta y establecimientos de restauración, al que se van a destinar 200.000 euros durante el próximo año.
Señorías, otro elemento indispensable para el impulso de la industria agroalimentaria en nuestra región, es la promoción y la comercialización. Las actuales reglas de juego exigen a nuestros productores, tanto del sector primario como de la industria de transformación, una gran competitividad en costes, asegurando la eficiencia en todos los eslabones de la cadena de valor.
Sin embargo, esta cuestión no resulta por sí misma determinante y, al mismo tiempo, se demanda cada día más, una mejora continua de las capacidades de comercialización de nuestras producciones, de cara a maximizar un valor añadido que ponga de relieve la firme apuesta que el sector realiza por la calidad.
La marca Tierra de Sabor, creada en marzo de 2009, se ha convertido en un formidable respaldo de nuestro sector agroalimentario, actuando como palanca impulsora de nuestra agricultura y ganadería como suministradora de las materias primas de calidad que utiliza la misma. Contamos con la cartera de alimentos de calidad más grande de España, con más de 4.500 productos.
Continuaremos apoyando al sector agroalimentario de la Comunidad a través de la asistencia a ferias. En 2015 y, bajo el amparo de la marca Tierra de Sabor, acudiremos a los principales certámenes feriales, que constituyen extraordinarios escaparates para que un número importante de profesionales mejoren el conocimiento de nuestras producciones de calidad y busquen, a través de nuestras empresas, soluciones óptimas para trasladar al consumidor final.
Estaremos presentes en el vigésimo noveno Salón Internacional de Gourmets, uno de los salones de alimentación más importantes de nuestro país, al que acudimos como la comunidad autónoma con más espacio disponible, más de 1.300 metros cuadrados, que en la edición de 2014 ha permitido que 128 empresas den a conocer sus producciones a los profesionales que asisten al mismo.
Participaremos en la Feria Profesional de referencia en el sector de las frutas y hortalizas “Fruit Attraction”, donde recientemente 70 empresas de nuestra Comunidad pudieron mostrar sus producciones de calidad, favoreciendo el incremento y la consolidación de las ventas de este importante sector que genera más de 470 millones de euros anuales.
El consumidor final va a continuar siendo el verdadero protagonista y eje vertebrador de todas nuestras actuaciones. Desde el año 2009, se han llevado a cabo más de una veintena de campañas de promoción y comercialización, tanto multiproducto como de carácter específico, que han obtenido una excelente acogida por parte del consumidor final. Estas acciones, además de suponer un incremento real e inmediato de las ventas de estos productos, contribuyen notablemente a aumentar el grado de conocimiento de la marca y de los productos que ampara, acercándola al consumidor allí donde éste toma la decisión de compra.
En este sentido, realizaremos en 2015 nuevas campañas de promoción destinadas a poner en valor e incrementar las ventas de sectores estratégicos para nuestra Comunidad Autónoma, como la carne fresca de vacuno, el lechazo, legumbres, ibérico, y promoveremos el consumo responsable de vino entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años. Realizaremos campañas multiproducto a nivel nacional y regional que permitan seguir incrementando el conocimiento de la marca y de los productos acogidos a la misma.
Futura Alimenta, dedica un conjunto de actuaciones importante, dentro de su eje 4, referidas a la internacionalización de la industria agroalimentaria regional, la cual se configura como una de las más importantes oportunidades para el crecimiento futuro del sector y la creación de empleo.
Para ello Señorías, los datos de exportaciones de la industria agroalimentaria regional, en el periodo comprendido entre 2007 y 2013, representan un crecimiento del 32 %, siendo el valor de las exportaciones el 15 % del total de la facturación de las empresas agroalimentarias. Y un dato que ya destaqué antes, y que nos permite pensar que 2014 mantendrá esta tendencia al crecimiento importante de las exportaciones de nuestro sector, es que el volumen de exportaciones de este primer semestre de 2014, ha sido un 10 % superior al alcanzado en el primer semestre de 2013, duplicando la media nacional.
No obstante, podemos decir que aún hay margen para el crecimiento, pues el peso de las exportaciones agroalimentarias regionales en el conjunto de las exportaciones agroalimentarias del Estado es menor que nuestra aportación a la industria agroalimentaria nacional.
En los últimos años de crisis, las exportaciones han supuesto una salida natural para las producciones agroalimentarias, por lo que ha sido y es un pilar fundamental para la estabilidad de las empresas. Por ello, en Futura Alimenta, se han diseñado una serie de medidas que impulsen el crecimiento del sector en este campo.
Estas medidas se centran en la puesta en marcha durante el 2015 de un servicio de asesoramiento en materia de internacionalización para nuestras industrias, que contribuya a iniciar o consolidar este objetivo, dependiendo de la fase en la que se encuentre cada compañía.
Así mismo, realizaremos nuevas acciones de la marca «Tierra de Sabor» en el mercado internacional.
Por un lado, aprovechando la senda abierta durante este año en Londres (Reino Unido), mercado con un elevado potencial de consumo de productos de calidad y donde la marca ha realizado su primera actuación fuera de nuestras fronteras y, por otro, explorando nuevas vías de crecimiento, tanto en otros mercados de la Unión Europea –como es el caso de Italia, donde el año próximo se celebrará la exposición universal–, como del continente americano, donde el crecimiento de algunos países, así como la proximidad cultural e idiomática con nuestra Comunidad, hacen emerger nuevas oportunidades constantemente.
A estas actuaciones, en materia de calidad diferenciada, promoción y comercialización, e internacionalización de las producciones agroalimentarias, destinaremos en 2015 la cantidad de 5.065.000 de euros.
Y para terminar de explicar las prioridades marcadas en este Presupuesto que hoy les detallo, les voy a describir las actuaciones que en materia de I+D+i, estamos llevando a cabo.
En el ejercicio de 2015, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León continuará realizando su labor como centro tecnológico orientado a la excelencia investigadora en materia agraria y agroalimentaria, en el marco de la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente, RIS3 de Castilla y León 2014-2020 y de las líneas prioritarias de la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación 2013-2020.
En 2015 invertiremos un total de 11.513.286 euros para el desarrollo de proyectos de investigación directa y aplicada, particularmente orientada a PYMES, para aprovechar las oportunidades que se presentan en agricultura, ganadería, industria agroalimentaria, protección ambiental y energía.
En materia de investigación agrícola, se van a ejecutar un total de 22 actuaciones de I+D+i, de las que 17 son proyectos de investigación aplicada y 5 constituyen contratos a empresas que desarrollan su actividad en la región. La inversión prevista en este sector asciende a la cantidad de 1.752.986 euros.
La temática de estas actuaciones estará orientada a la mejora de nuestras producciones agrícolas tradicionales, tales como el trigo y la cebada, con el objetivo de conseguir su adaptación a los requerimientos de la industria transformadora y a las condiciones del cambio climático y de mejorar su resistencia a enfermedades emergentes. Se continuará potenciando la política de reducción de insumos para mejorar la integración ambiental de la actividad agrícola e incrementar la rentabilidad de las explotaciones, a través de técnicas novedosas de agricultura de conservación, tanto en secano como en regadío, tales como la puesta a punto de procedimientos de riego deficitario en cultivos como el viñedo. Se va a trabajar asimismo en el desarrollo de nuevas variedades de leguminosas que permitan reducir nuestra dependencia exterior de proteína vegetal y favorecer las alternativas de cultivos sostenibles a través de la selección de nuevas producciones que mejoren la competitividad y diversificación de las explotaciones.
Como continuación de las actuaciones que se vienen realizando en colaboración con las empresas del sector, durante el presente ejercicio se ha firmado un convenio de colaboración con la Asociación de Fabricantes de Harina de Castilla y León, ACOR, SIRO y GULLÓN para el desarrollo de cultivos de trigo adaptado a las necesidades de la industria harino–panadera. En esta línea, en fechas próximas se firmará un convenio marco con FERTIBERIA para la optimización de la fertilización en cultivos como el trigo y otros cultivos de regadío. Al amparo de este convenio marco se suscribirá un convenio específico centrado en la fertilización de los trigos de gran fuerza, para el que se destinarán 100.000 euros.
Otro capítulo importante en materia agrícola lo constituyen los Ensayos de Valor Agronómico y el Plan de Experimentación Agraria, de enorme valor en la toma de decisiones sobre la elección de cultivos y la rentabilidad de las explotaciones de la región. En este sentido, cabe señalar que el ITACyL es uno de los integrantes, a nivel nacional, del Grupo para la Evaluación de Nuevas Variedades de Cultivos Extensivos (GENVCE), que se ocupa de evaluar las diferentes variedades registradas y efectuar recomendaciones sobre las más idóneas en las diferentes zonas edafoclimáticas. Este organismo organiza anualmente una jornada de transferencia de conocimiento sobre el cultivo del cereal, cuya organización corresponde en 2015 a Castilla y León; dicho evento constituirá no solo un escaparate para la presentación de nuevas variedades obtenidas en nuestra Comunidad,  sino también un elemento dinamizador de la innovación y el conocimiento para la agricultura regional. A estos ensayos de valor agronómico y trabajos de la red GENVCE se destinan 315.891 euros en el ejercicio 2015.
En materia de investigación ganadera, las inversiones previstas en 2015 ascenderán a un total de 874.667 euros, destinados a avanzar en el conocimiento de nuevas técnicas aplicables a la alimentación y reproducción animal, el desarrollo de estrategias para la mejora del bienestar y la reducción de costes productivos, minimizando el impacto ambiental de las explotaciones ganaderas. Destacamos proyectos tales como BIOADA, que servirá para experimentar nuevos ingredientes naturales para la alimentación en ganado porcino, así como las actuaciones para el mantenimiento y sostenibilidad de los bancos del ITACyL de cerdo Ibérico y raza de Lidia. Se investigará asimismo la reducción del efecto del estrés térmico sobre la calidad del producto, rendimiento y bienestar animal del porcino. En acuicultura, se va a desarrollar un proyecto sobre bienestar y eficiencia alimentaria en trucha arco iris y un nuevo proyecto para la revalorización de subproductos para la alimentación en peces.
En 2015 se dará continuidad al proyecto para la aplicación de TICS en la producción de vacuno y ovino (monitorización GPS-GPRS, bolos sonda, cámara termográfica) realizando nuevos estudios comparativos entre la producción extensiva e intensiva, con el objeto de mejorar la gestión ganadera y la prevención de patologías. Por último, a través de la realización de auditorías energéticas, se plantearán nuevas medidas de ahorro energético en el sector ovino de leche y se continuarán impulsando las que ya se han implantado en el vacuno de leche a través del proyecto ENERLÁCTEO.
Respecto a la I+d+i dirigida a la industria agroalimentaria, a este concepto se destinan 7.116.670 euros, de los cuales 5.424.520 se dedicarán a ayudas directas a las empresas agroalimentarias para proyectos de investigación o innovación y para el desarrollo de nuevos productos, procesos, prácticas y tecnologías. La otra partida, que asciende a 1.692.150 euros, se destinará al desarrollo de proyectos de I+D+i dirigidos a mantener y aumentar la competitividad del sector agroalimentario, canalizando todos los esfuerzos de investigación e innovación en el desarrollo de productos de calidad, seguros y que presenten una larga vida útil.
Para ello, se dispone en el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León de una Planta de Procesos y Productos Alimentarios Innovadores, en la que se seguirán desarrollando proyectos de I+D+i, con un presupuesto total de 533.000 euros, para la obtención de nuevos productos basados en la aplicación de las últimas tecnologías de procesado, como fritura al vacío o altas presiones y alimentos listos para el consumo de IV y V gama, destacando el desarrollo de la formulación de snacks de nueva generación, con diferentes ingredientes bioactivos, tales como leguminosas o distintas especies de algas.
A proyectos de seguridad alimentaria, se destinarán 340.000 euros en el ejercicio 2015, con los que se continuarán realizando actividades enfocadas al análisis del riesgo y control de patógenos de especial relevancia para el sector agroalimentario. Se trabajará empleando técnicas avanzadas para su control, como las altas presiones, que respeten las características sensoriales de los alimentos e incrementen su vida útil.
A proyectos de investigación enfocados a las producciones cárnicas destinaremos 100.150 euros que se emplearán fundamentalmente en controlar los procesos de refrigeración para mejorar la calidad higiénica y organoléptica de la carne.
En cuanto a investigación en productos lácteos, se realizarán distintos proyectos para el desarrollo de productos innovadores y de calidad diferenciada, con un presupuesto total de 389.000 euros. Se destacan los estudios de nuevos fermentos lácteos, la elaboración de yogures saludables de alta calidad y el estudio de los factores y propiedades de la leche de oveja que afectan al rendimiento quesero.
En el sector enológico, se destinarán 330.000 euros, dirigidos a desarrollar proyectos de investigación para la elaboración de vinos espumosos con variedades tintas, con el doble fin de diversificar la gama de productos ofertados y favorecer el consumo responsable de vino entre los adultos más jóvenes y el estudio de los diferentes tipos de madera y su efecto en la calidad de los vinos producidos.
Además, en todos los centros del Instituto Tecnológico Agrario se continuará prestando apoyo al sector, realizando analíticas de los parámetros de calidad que se exigen por los Consejos Reguladores, así como aquellos que las empresas requieren para la comercialización de sus productos, especialmente en el mercado internacional.
Los trabajos a desarrollar tendrán un fuerte componente de cooperación con las empresas agrarias y agroalimentarias de la región, con un objetivo cada vez más claro de satisfacer las necesidades que planteen estas empresas.
En lo que se refiere a actividades de investigación y desarrollo en bioenergía, protección ambiental y tratamiento de residuos agroalimentarios, la inversión prevista asciende a un total de 730.775 euros.
En colaboración con otros grupos de investigación y empresas del sector, se comenzarán los trabajos para el desarrollo de estrategias de Biorrefinería aprovechando los residuos agrarios y alimentarios para la generación de energía y la obtención de otros productos de alto valor añadido. Se finalizará el proyecto europeo Life-Manev, que evalúa diversas tecnologías de tratamiento de purines para mejorar la sostenibilidad de la producción ganadera. Como resultado de algunos de estos trabajos, a principios de 2015 se presentará la guía de buenas prácticas de gestión y revalorización de residuos agroalimentarios.
Asimismo, se continuará trabajando en el desarrollo de cultivos perennes con baja utilización de insumos para la producción de bioenergía de segunda generación.
Por otra parte, para el próximo año está previsto colaborar con empresas del sector agroalimentario, energético y de desarrollo tecnológico a través del uso compartido de la Planta Piloto de producción de biocarburantes y bioproductos. Esto permitirá que empresas de mediano y pequeño tamaño puedan disponer de una instalación completamente equipada para realizar el escalado de sus procesos bioquímicos o la validación de sus tecnologías, a corto plazo y con un coste económico reducido.
Señorías, he realizado una exposición detallada del conjunto de las actuaciones que con el presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería se van a desarrollar en 2015. Quiero volver a destacarles y me voy a permitir señalar aquellas que entre las descritas nos van a permitir de una forma muy clara alcanzar el objetivo de fijación de población en el medio rural con la imprescindible creación de empleo.
El presupuesto de 2015 refleja con absoluta nitidez la apuesta del Gobierno por el desarrollo rural, siendo el departamento de agricultura el que mayor crecimiento experimenta, con 60 Millones de euros más para 2015, y siendo además la Consejería que recoge la dotación presupuestaria más importante para el apoyo y generación de actividades económicas en los pueblos de Castilla y León
Estas actuaciones son:

  • Fomento de la incorporación de jóvenes a la actividad agraria.
  • Mejora de la competitividad de las explotaciones agrarias.
  • Apoyo a la industria agroalimentaria.
  • Impulso de la actividad económica en las zonas rurales.

Para incorporación de jóvenes, el presupuesto asciende a 20 millones de euros, lo que supone un incremento del presupuesto respecto a 2014 del 185 %, gracias por un lado al aumento de la línea de ayudas a la incorporación y a la novedad de las ayudas a la declaración de superficie por los jóvenes.
En cuanto a la mejora de la competitividad de las explotaciones agrarias, está previsto un presupuesto de 20,1 millones de euros, que representa un 6 % más de lo consignado en 2014.
Para las industrias agroalimentarias, en los presupuestos del año 2015 se han consignado 29,5 millones de euros para ayudas a proyectos que creen empleo, que supone un 3 % más de lo presupuestado en 2014.
Y muy significativo en 2015 es también el apoyo al fomento de la actividad económica en las zonas rurales, instrumentado a través del apoyo a los 44 Grupos de Acción Local que crean empleo bajo el enfoque “LEADER”. En 2015 alcanza los 63,5 millones de euros, lo que supone más que triplicar el presupuestado en el ejercicio 2014.
En conjunto, Señorías, para estas actuaciones la Consejería de Agricultura y Ganadería tiene presupuestados en 2015, para las distintas líneas de ayuda enunciadas, algo más de 133 millones de euros, lo que supone, un 77 % más que en 2014.
Señorías, he finalizado la exposición del Proyecto de Presupuestos de la Consejería de Agricultura y Ganadería y mi intención ha sido explicarles de forma detallada la estrategia y objetivos que pretendemos alcanzar con la dotación económica que contiene.
Confío en que sus aportaciones nos permitan debatirlo y enriquecer en su caso con su participación este Proyecto de Ley de Presupuestos para el próximo año.

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