Consejo de Gobierno ha aprobado una partida de 17 millones de euros para la modernización de los regadíos del canal del Páramo Bajo.

Esta actuación moderniza 3.531 hectáreas del sector VII y se completarán las actuaciones en la zona del Páramo Bajo de León y Zamora. Esta cuantía permitirá la construcción de la red de riego, estación de bombeo, elementos de control, una red viaria de acceso a las parcelas de 181 kilómetros, la creación de más de 171 kilómetros de arroyos y desagües y obras de restauración del medio natural. La zona regable del Páramo Bajo abarca más de 24.000 hectáreas que pertenecen a 7.272 propietarios. Con esta actuación la inversión en esta zona habrá sido de casi 100 millones de euros, superando la aportación total los 260 millones de euros.


El Consejo de Gobierno ha autorizado esta mañana la contratación de las obras necesarias para finalizar la modernización del regadío en el sector VII del Canal del Páramo Bajo. Con la realización de estos trabajos a los que se van a destinar 16.868.105 euros, y que tendrán un plazo de ejecución de 36 meses, se finalizará la renovación de las estructuras productivas de este sector para que puedan aprovecharse completamente estos medios por las explotaciones agrícolas.

Las obras que se llevarán a cabo en esta zona consistirán en la construcción de la red de riego, estación de bombeo, instalación eléctrica, elementos de control y una red de caminos de 181 kilómetros que permitirán el acceso a las parcelas concentradas y servirán de vías de comunicación entre núcleos rurales limítrofes o cercanos, así como la construcción de más de 171 kilómetros de arroyos y desagües.

Además, esta actuación incluye una serie de medidas ambientales como la limpieza de las zonas de obra, la plantación de 1.800 árboles y 200 arbustos en una superficie de cinco hectáreas. El material procedente del desbroce y del suelo vegetal se utilizará para restaurar zonas marginales, se recuperará la cantera de donde se extraigan los materiales para las obras y se hará una prospección arqueológica.

La actuación realizada en esta zona abarca 3.531 hectáreas de superficie que pertenecen a 1.070 propietarios. Estos terrenos se ubican en los municipios leoneses de Pozuelo del Páramo y San Adrián del Valle y en los municipios zamoranos de Pobladura del Valle, La Torra del Valle, Maire de Castroponce y Villabrázaro.

Beneficios de la modernización del regadío

Entre los principales beneficios que conllevan la modernización del regadío de una zona está la optimización del uso del agua, permitiendo hacer frente con mayores garantías a las circunstancias de escasez de recursos disponibles. Se estiman ahorros medios en el uso de recursos de entre un 20 y un 25 %.

Además, para mejorar la competitividad y rentabilidad de las explotaciones agrarias, los costes para el riego con presión se reducen en las zonas modernizadas un 35 % respecto a las zonas sin modernizar. La modernización contribuye activamente a la regeneración en el campo, ya que las incorporaciones de jóvenes en las zonas modernizadas son un 80 % superiores que las que se producen en las zonas sin modernizar.

El regadío modernizado permite diversificar las alternativas de cultivo, principalmente porque pueden realizarse otros cultivos más asociados a la transformación agroindustrial. Esta posibilidad de adaptación de las producciones a las necesidades del mercado permite mejorar y garantizar la competitividad de las explotaciones agrícolas.

Es fundamental la contribución del regadío a la mejora de las condiciones ambientales del medio rural, ya que, además del ahorro de agua, las infraestructuras de riego modernizadas permiten una reducción de la contaminación difusa que puede cifrarse por ejemplo en una reducción del abonado nitrogenado de entre un 25 y un 30 %, que además de ser un ahorro de costes importante, reduce la carga contaminante que llega a las masas de agua. En esencia, el ahorro de agua, junto con el efecto sumidero de CO2 que suponen los cultivos de regadío, hace de las modernizaciones de regadío una herramienta eficaz para luchar contra el cambio climático.

Por estos motivos, la modernización de los regadíos se configura como una de las medidas imprescindibles para el desarrollo rural, no solo porque permite garantizar la viabilidad de las explotaciones para el futuro, sino porque además tiene un efecto de interacción con otras actividades, como la industria agroalimentaria, lo que permite generar empleo y actividad económica y fijar población en estos entornos.

Los beneficios de la modernización del regadío convierten estas obras en las actuaciones prioritarias incluidas en el mapa de infraestructuras de Castilla y León, que contempla la modernización de 40.000 hectáreas de regadíos tradicionales, a las que se van a destinar inversiones cercanas a los 300 millones de euros.

Fuente: Comunicación Junta de Castilla y León

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