La UTE, mejor puntuada en la licitación y adjudicataria del proyecto por 215,8 millones de euros, ejecutará una remodelación estratégica de 43 meses que convertirá la terminal de Campo Grande en un nodo clave de la alta velocidad española.

Los primeros movimientos de maquinaria ya son visibles en la estación de Valladolid-Campo Grande. La Unión Temporal de Empresas formada por ACS (Vías y Construcciones), Ferrovial y Construcciones Zarzuela ha iniciado las tareas de demolición que marcan el arranque efectivo de la transformación ferroviaria más importante que afronta Castilla y León en décadas.

Se trata del comienzo de un proyecto valorado en 215,8 millones de euros (IVA incluido), cuya adjudicación situó a esta UTE como la mejor posicionada gracias a una puntuación técnica de 47,76 puntos y una oferta económica altamente competitiva. La obra —una remodelación integral de la estación y su entorno— tendrá una duración estimada de 43 meses.

Primera fase: demoliciones en la margen derecha

Los trabajos iniciales se están desarrollando en la zona de la calle Recondo, donde se ha procedido a derribar un primer edificio. En las próximas semanas se demolerán también:

  • Las antiguas oficinas de Renfe
  • Dependencias de Adif
  • El gabinete médico
  • Los espacios ocupados por diversas organizaciones sindicales

Antes de avanzar con estas demoliciones, la UTE adaptará un espacio provisional al final del aparcamiento actual para reubicar temporalmente estos servicios.

Nueva estación: un rediseño completo del complejo ferroviario

Uno de los cambios más relevantes será la intervención en el actual aparcamiento descubierto, donde se levantará el nuevo edificio principal de la estación y un aparcamiento subterráneo de nueva construcción.

La nueva estación está concebida como un nodo estratégico dentro de la red española de alta velocidad, siendo punto de paso natural para:

  • Asturias
  • León
  • Palencia
  • Burgos
  • Futuras conexiones con Cantabria, País Vasco y corredores transversales del norte

El Ministerio de Transportes ha insistido en que el proyecto no puede esperar, tanto por razones de capacidad como de funcionalidad operativa.

Una licitación de máximo nivel técnico

La competencia por este contrato fue una de las más intensas del año en el sector. A la licitación concurrieron grandes grupos como FCC, OHLA, Acciona, San José, Comsa, Lantania, Copcisa, Azvi, Copasa o Aldesa, entre otros.

Finalmente, la propuesta conjunta de ACS–Ferrovial–Zarzuela se impuso por:

  • Solvencia técnica
  • Optimización del diseño constructivo
  • Ofertas económicas ajustadas sin comprometer la calidad
  • Experiencia demostrada en grandes infraestructuras ferroviarias

Impacto previsto: una estación para 5 millones de viajeros

Según el Ministerio, el nuevo complejo ferroviario está diseñado para alcanzar 5 millones de viajeros en 2035, cifra que Valladolid ya ha rozado en 2024 debido al crecimiento de la alta velocidad y la liberalización ferroviaria.

El proyecto supone:

  • Nuevos accesos
  • Mejor integración urbana
  • Más espacio para viajeros
  • Modernización del área comercial
  • Mayor capacidad operativa ferroviaria

Un hito para Valladolid y para el sector constructor

El arranque de las obras marca un momento clave tanto para la ciudad como para el sector.
Para Ferrovial y Zarzuela, que ya han colaborado en grandes infraestructuras, este proyecto refuerza su papel como referentes en la construcción ferroviaria de alta complejidad.

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