Empresarios y contratistas alertan de un problema estructural que frena el crecimiento del sector y deja licitaciones desiertas

Las declaraciones de Javier Carretero, presidente de la patronal de industrias de la construcción de Segovia, han reavivado un debate que lleva tiempo latente: la escasez de mano de obra cualificada en el sector de la construcción.

Carretero sostiene que la falta de trabajadores está ralentizando la actividad de forma insostenible, afectando directamente a la ejecución de obras y a la licitación pública. Según sus estimaciones, uno de cada diez concursos queda desierto por falta de empresas o personal disponible para afrontarlos.

“De los 261 parados del sector, al menos 200 podrían incorporarse al trabajo. Si ganan más dinero en el paro y con las ayudas, ¿para qué van a trabajar?”, cuestionó Carretero, señalando la necesidad de revisar los incentivos laborales.

Un problema que amenaza la competitividad del sector

La falta de personal cualificado se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para la recuperación plena del sector. Según los últimos datos, el 50% de las empresas prevé un impacto negativo por la dificultad de contratar talento.

Aunque la construcción sigue representando cerca del 5% del PIB regional, arrastra déficits estructurales que amenazan con bloquear su capacidad productiva. “Se necesita mucha gente para atender la demanda, pero el sector circula con el freno de mano echado”, lamentan los empresarios.

Licitaciones desiertas y obras sin ejecutar

El presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León ya advertía hace unos meses de que la construcción “no da para más” debido al tamaño medio de las empresas y la falta de operarios disponibles. Solo en el primer trimestre del año quedaron proyectos sin ejecutar por valor de diez millones de euros, según los datos de la institución.

La situación no solo afecta al ámbito público, sino también al privado. Reformas, obras menores y proyectos de rehabilitación sufren retrasos por la imposibilidad de encontrar albañiles, fontaneros o especialistas disponibles. “Hoy cuesta encontrar cuadrilla; muchas veces hay que hacer casi rogativas”, lamentan los contratistas.

Urge un debate sin etiquetas

Más allá de las cifras, el sector pide un debate realista y sin prejuicios políticos sobre los incentivos laborales, la formación profesional y el relevo generacional. “La construcción es vital para nuestra economía y no puede seguir con el freno de mano puesto”, subrayan los empresarios.

El reto no es solo económico, sino también formativo y social: recuperar el atractivo de los oficios, garantizar condiciones laborales estables y revalorizar un sector que sigue siendo clave para el crecimiento y la cohesión territorial de Castilla y León.

Para acceder a otras noticias relacionadas con el sector de la construcción, infraestructuras y obras públicas, pincha aquí