Ladislao García Segovia, presidente de Fecopa, destaca el crecimiento de la licitación en la provincia y la oportunidad que representan las pequeñas obras para el tejido empresarial local

La licitación de obra pública ha alcanzado los 54 millones de euros hasta abril en la provincia de Ávila, lo que sitúa al territorio en quinta posición dentro de Castilla y León, según los últimos datos de la Cámara de Contratistas de la Comunidad. Una evolución positiva que, tal como apunta Ladislao García Segovia, presidente de Fecopa, “es especialmente significativa si recordamos que años atrás estábamos mucho más abajo”.

Sin embargo, el contexto regional no es tan alentador. A nivel autonómico, la licitación ha sufrido un descenso de 400 millones de euros respecto al año anterior, lo que supone una caída del 46%. “Eso afecta al funcionamiento de las empresas contratistas. No nos quedamos paradas, pero lo sufrimos”, advierte García Segovia. En ese sentido, reitera la petición histórica del sector: “que las administraciones inversoras mantengan el ritmo de licitación para garantizar la actividad”.

Obras pequeñas, oportunidad para empresas locales

Uno de los datos más destacables del primer tercio del año es que tres de cada cuatro obras licitadas en Ávila proceden de la administración local, a pesar de que no son las que más presupuesto movilizan. La clave está en el tipo de intervención: obras de menor cuantía, más accesibles para empresas de menor tamaño.

“Sí, estas obras benefician directamente a las empresas locales”, afirma el presidente de Fecopa. “Primero, por el tamaño de las empresas abulenses, que no son muy grandes, y segundo, porque tienen aquí su maquinaria y su personal, lo que facilita una respuesta ágil y eficiente”.

García Segovia también señala que desde la federación se ha apostado por fraccionar los contratos de obra pública. “Una obra de cinco millones no debería adjudicarse a una sola empresa, sino dividirse en partes que permitan a las pymes acceder a ellas”, propone. De esta manera, se amplían las oportunidades para el empresariado local, se evita la concentración de contratos en grandes grupos y se refuerza el impacto económico en el territorio.

Subcontratación vs adjudicación directa

En grandes proyectos, explica García Segovia, es frecuente que empresas de fuera ganen los contratos, pero acaben subcontratando a firmas abulenses. Aunque esto permite cierto retorno económico, “lo ideal sería que la obra se quedara directamente en el tejido empresarial de Ávila, sin depender de decisiones tomadas desde otras provincias como Madrid”.

El reto de la mano de obra y la apuesta por la industrialización

Uno de los desafíos más persistentes del sector sigue siendo la falta de mano de obra cualificada, tanto en obra pública como en edificación privada. Aunque la situación no ha mejorado de forma significativa, García Segovia apunta a una posible vía de solución: la construcción industrializada.

“La industrialización no es solo prefabricar. Es diseñar, ejecutar y controlar la obra en todo su proceso, en un entorno cerrado”, explica. Esta modalidad, que ya impulsa la Junta de Castilla y León para vivienda pública, ofrece ventajas como el control de plazos y condiciones laborales más atractivas. “Trabajar a cubierto, con horarios estables y sin exposición directa a condiciones adversas, puede motivar a más jóvenes a entrar en el sector”, concluye.

Para acceder a otras noticias relacionadas con el sector de la construcción, infraestructuras y obras públicas, pincha aquí.