Se confirma lo que, a todas luces, se preveía: la economía mundial, que empezó a renquear en el segundo trimestre, seguirá por la senda de la desaceleración hasta final de año. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alertó ayer de que la mayoría de los treinta y tres países que la componen han dado un paso atrás, con lo que sus síntomas traslucen la que ya parece una patología denominada ralentización.
La OCDE evaluó ayer los indicadores compuestos avanzados, es decir, el baremo que anticipa si el crecimiento será más o menos rápido dentro de seis meses, y el indicador adelantado de junio desvela que la economía mundial ha pisado el freno. Un frenazo que ha sido mayor en el caso de Europa, sobre todo si se compara con el de Estados Unidos. Según la OCDE, la zona euro se ha deteriorado hasta perder seis décimas en junio: el dato fue de 101,5 puntos, frente a los 102,1 que alcanzó en mayo.
 Pero, en cualquier caso, la pérdida de fuelle es evidente en la economía global: el conjunto de los países más ricos del mundo, el G7, perdió tres décimas, lo que dejó su indicador en 102,7 puntos, mientras que, durante el mes previo, había logrado repuntar hasta los 103.
La desaceleración en Europa incluso se ha cobrado la pérdida de puntos de su locomotora, Alemania, que abandonó los 103,5 puntos para quedarse con 102,9. El país que preside Nicolas Sarkozy también pierde fuerza y Francia se queda en 100,6 puntos, frente a los 101,2 que registró en mayo. Italia se dejó hasta siete décimas en junio y pasa de los 100,9 puntos a los 100,2.
No mejor es el caso de España, cuyo indicador compuesto se situó en el mes de junio en los 101,1 enteros, frente a los 101,5 puntos básicos de mayo. Por debajo, por tanto, de la media de la eurozona (101,5 puntos) y de la de la OCDE (102,2).
El desglose del informe de la OCDE concluye que las mayores disminuciones se dieron en Brasil, India, Italia, Francia y Canadá. Por su parte, el retroceso de EE UU sólo se cifró en una décima, hasta los 103,1 puntos; mientras que Japón bajó dos, hasta los 103,6 puntos y Rusia descendió tres, hasta los 103,2 puntos.
No obstante, la organización con sede en París subraya que fueron las grandes excepciones, dado que la práctica totalidad de los grandes países analizados sufrió un deterioro interanual muy superior. Las economías japonesa, estadounidense y rusa llegaron a acumular una progresión de 2,9 puntos, 2,8 y 2,7 enteros, respectivamente.
Pero si se atiende a la evolución de otros países como India, Brasil e Italia, la caída llega a cifrarse, en tasa interanual, hasta en 5,6 puntos en el primer caso y 4,7 y 3,1 en los dos restantes.
La segunda recesión
Las economías de EE UU y otros países desarrollados se encaminan hacia una nueva y severa recesión, según demuestran los datos macroeconómicos anteriores al pánico de las últimas jornadas, al mismo tiempo que aumentan las posibilidades de que España e Italia pierdan su acceso a los mercados de capitales. Así lo ha advertido Nouriel Roubini, el profeta de la «Gran Recesión», que además recomienda al Banco Central Europeo que rebaje los tipos de interés al 0%. 
Fuente: La Razón