El Parlamento ha dado luz verde a la Ley de Reforma de las Pensiones tras su aprobación en el Congreso de los Diputados. En el trámite, la norma incorporó varias enmiendas de los grupos parlamentarios manteniendo, en lo esencial, lo acordado por Gobierno, sindicatos y empresarios en el Acuerdo Social y Económico firmado el pasado mes de febrero.
Valeriano Gómez manifestó que es “uno de los grandes proyectos de ley aprobados durante la legislatura”. También, añadió que “el Gobierno quiere agradecer la valentía, el rigor y la voluntad de acuerdo de sindicatos y empresarios en momentos difíciles “. Por último destacó que algunas enmiendas han contado con el apoyo de la inmensa mayoría de la Cámara “incluso del Partido Popular”.
En su intervención ante la Cámara, el ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, subrayó la “gran trascendencia” de la reforma como garantía de futuro del sistema de pensiones y agradeció a todos los grupos parlamentarios “el intenso trabajo realizado, así como el espíritu constructivo y buen clima que ha reinado a lo largo de la tramitación”.
El titular de Trabajo e Inmigración destacó los tres rasgos fundamentales que definen esta ley: “el compromiso intergeneracional, frente al enorme desafío que supone el imparable proceso de envejecimiento de la población; su origen en un doble acuerdo de naturaleza política y social: está inspirada en las Recomendaciones del Pacto de Toledo y responde a lo previsto en el Acuerdo Social y Económico; y en tercer lugar -añadió- responde a cuatro grandes principios: sostenibilidad, adecuación, flexibilidad y gradualidad”.
Finalmente, resumió, “el objetivo es garantizar que el sistema público de pensiones sea capaz en el medio y largo plazo de pagar un mayor número de pensiones, durante más años y de una cuantía superior”.
Más protección social
Entre las principales novedades que incorpora la norma, cabe destacar las referidas a las pensiones. En cuanto a la jubilación, se incrementa progresivamente la edad hasta los 67 años en un periodo transitorio de 15 años, de 2013 a 2027, aunque con 38 años y 6 meses cotizados, se mantiene la jubilación a los 65. El período de cómputo para calcular la pensión pasará gradualmente de los 15 años actuales a 25, manteniendo en 15 años el periodo de carencia (periodo mínimo exigido para generar derecho a pensión). Se podrá cobrar el 100% de la pensión con 37 años cotizados, Con la reforma, el sistema de jubilación imperativa se convierte en otro de jubilación flexible.
Asimismo, se incrementa la protección por viudedad y orfandad. En el primer caso con la ampliación del porcentaje de la base reguladora hasta el 60%, en determinados supuestos; en cuanto a la segunda, se extiende la prestación hasta los 25 años, con carácter general.
Además, la reforma responde a una demanda histórica en materia de Seguridad Social. A partir de 2012, se integrará el Régimen Especial de Empleados de Hogar en el Régimen General. Esto supondrá la equiparación en derechos y obligaciones de los trabajadores de ambos regímenes.
En cuanto a las mujeres, el texto legislativo incorpora la extensión del reconocimiento de periodos cotizados por hijos, un número de días que se irá incrementando hasta el límite máximo de 5 años. Las mejoras afectan también a becarios, trabajadores autónomos y personas discapacitadas.

Fuente: Ministerio Trabajo

Plan de Igualdad de Oportunidades